Así lo ha manifestado Rosell durante una comparecencia institucional con motivo de los dos últimos asesinatos por violencia de género ocurridos este fin de semana en Granada y en . En lo que va de 2020, un total de 10 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas y ninguna de ellas había denunciado a su presunto agresor ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. De las 55 asesinadas en 2019, solo 11 denunciaron.

En abril de 2019, estando en funciones, el ya reunió a los diferentes responsables autonómicos de Igualdad en una Conferencia sectorial en la que se aprobó este título habilitante. Se hizo para dar cumplimiento a lo establecido en el Real Decreto-Ley de medidas urgentes para el desarrollo del ‘Pacto de Estado contra la Violencia de Género’, aprobado unos ocho meses antes (en agosto de 2018).

Pero la implantación de este título a nivel territorial no se cerró en todas las autonomías, tal y como han precisado fuentes de Igualdad a Europa Press. Por ello, en el primer trimestre de 2020 se va a volver a convocar la conferencia sectorial para “continuar trabajando” con las CC.AA. y “asegurar un desarrollo integral” del título, según han apuntado estas mismas fuentes.

Para el Ministerio, es prioritario ampliar los mecanismos de acreditación de la condición de víctima de violencia de género, ya que hasta ahora el reconocimiento oficial se hace únicamente mediante una sentencia, una orden de protección previa denuncia o un informe del .

Según ha expuesto Rosell, el objetivo es que las víctimas sean “reconocidas” más allá del ámbito judicial, y que puedan ser consideradas víctimas porque así lo acrediten los servicios sociales y servicios especializados”, así como otros agentes o instituciones “que se pacten” en la nueva Conferencia Sectorial.

En este sentido, ha recordado que según un estudio de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género las mujeres que sufren violencia de género tardan de media 8 años y 8 meses en denunciar.

De acuerdo a este mismo estudio, el 28% de las mujeres víctimas de violencia de género manifestaron “inseguridad jurídica” a la hora de afrontar el procedimiento judicial. Por ello, Rosell también ha apuntado que es prioritario impulsar el plan personalizado de acompañamiento y asesoramiento de la víctima, medida prevista en el Pacto de Estado aprobado en 2017.

“Hay que dar seguridad a las mujeres para que denuncien”, ha apuntado Rosell, quien también ha especificado que, según ese mismo informe, un 13% de las mujeres no denuncian su situación de maltrato por miedo “a nos ser creídas”.

“Esto se debe en parte a la responsabilidad social y la irresponsabilidad de grupos de presión y de formaciones políticas que insisten en los datos falsos de denuncias, que son inexistentes”, ha incidido.

RECUPERAR LA DERECHA DEL PACTO DE ESTADO

Asimismo, ha tachado de “absurdo” que “la ultraderecha” afirme que la Ley contra la violencia de género no funciona, porque es como decir que el Código Penal no funciona porque se siguen cometiendo delitos. “El origen de la violencia de género es la desigualdad aunque alguna voces traten de silenciarlo”, ha agregado.

Preguntada acerca las declaraciones de la consejera de Igualdad andaluza, , quien ha dicho que la “división política” crea “más miedo”, Rosell ha incidido en que la causa es “la desigualdad”, si bien ha defendido la necesidad de “recuperar” a los partidos de derechas que se unieron en la defensa del Pacto de Estado contra la Violencia de Género, rechazando a la derecha de “la fotografía de Colón”.

Rosell, recientemente nombrada nueva delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, ha recalcado que este tipo de violencia contra la mujer “va a volver a ser una cuestión de Estado”, se recuperarán los comunicados después de cada asesinato y, además se convocará una comparecencia mensual para informar sobre esta lacra.

Respecto a las protección de las mujeres que denuncian maltrato, ha apuntado que la pulseras de seguimiento telemático “funcionan” ya que solamente ha sido asesinada una mujer protegida con este dispositivo y fue cuando se la quitó voluntariamente. Además, ha defendido la utilización de perros para proteger a las víctimas.