La consejera de Administraciones Públicas y Justicia, , y el director general de Protección Ciudadana, Pascual Martínez, agradecieron hoy, en nombre del presidente José María Barreda, al jefe de la Unidad Militar de Emergencias (UME), teniente general José Emilio Roldán, la intervención de este cuerpo militar en la extinción de varios incendios producidos en Castilla-La Mancha durante el pasado verano, así como disposición a ayudar en otras emergencias ocurridas en nuestra región, aunque finalmente no fue necesaria su actuación.

Los representantes del asistieron al acto solemne de la Enseña Nacional con forma de Estandarte a la UME, concedido por la Dirección General de Protección Civil y Emergencias del Ministerio del Interior, que fue presidido por Su Majestad la Reina doña Sofía, y en la que participaron los ministros de Defensa, Carme Chacón, del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Elena Espinosa.

Magdalena Valerio felicitó a la UME y destacó sus importantes intervenciones en Castilla-La Mancha, especialmente en los incendios de Poyatos y Uña, en la Serranía de Cuenca, el pasado 21 de julio, y de Pozo Lorente, en la provincia de Albacete, el día 15 del mismo mes. La UME también se puso a disposición de nuestra región para intervenir en los incendios declarados el 20 de junio en Fresneda de Altarejos (Cuenca) y el 5 de agosto en Membrillera (Guadalajara), aunque finalmente no se consideró necesaria su participación en las tareas de extinción.

En los incendios de Poyatos, Uña y Pozo Lorente, la UME movilizó en total más de 150 efectivos y 34 vehículos. En concreto, en Pozo Lorente intervinieron 23 personas y 7 vehículos del Primer Batallón de Intervención en Emergencias (BIEM), con base en Torrejón de Ardoz (Madrid), y 50 personas y 16 vehículos del Tercer Batallón, con base en Bétera (Valencia), mientras que en los incendios de la Serranía de Cuenca participaron 80 personas y once vehículos del Primer Batallón.

La consejera recalcó que es fundamental la coordinación entre los distintos recursos y grupos de intervención en situaciones de emergencia, dependientes de diferentes administraciones públicas, así como la existencia de los protocolos de actuación adecuados, porque “todos estamos trabajando para garantizar la seguridad y la tranquilidad del mismo territorio y las mismas personas, en nuestro caso la ciudadanía de Castilla-La Mancha, y cuando se produce una emergencia no hay tiempo ni lugar para improvisaciones”.

La Unidad Militar de Emergencias, creada por el Gobierno de España en octubre de 2005, cuenta con una plantilla de casi 4.000 efectivos y cinco batallones de intervención. Cuatro provincias de Castilla-La Mancha (Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara y Toledo) se encuadran en la zona operativa del Primer BIEM, con base en Torrejón de Ardoz (Madrid), mientras que la provincia de Albacete está dentro de la zona operativa del Tercer Batallón, con base en Bétera (Valencia).

La intervención de la UME puede ser ordenada cuando se produzcan situaciones de emergencia derivadas de fenómenos naturales, como inundaciones, terremotos, grandes nevadas o deslizamientos de tierra, así como por incendios forestales, riesgos químico, nuclear, radiológico y biológico, atentados terroristas, contaminación del medio ambiente o por cualquier otra situación cuando lo decida el presidente del Gobierno.