El Gobierno de Castilla-La Mancha y la Unidad Militar de Emergencias (UME) mantendrán sus líneas de colaboración mutua para dar respuesta adecuada a situaciones de emergencias y catástrofes. Así se puso de manifiesto en las reuniones que esta semana celebraron en Toledo los consejeros de Administraciones Públicas y Justicia, Magdalena Valerio, y Agricultura y Desarrollo Rural, José Luis Martínez Guijarro, con el teniente general jefe de la UME, José Emilio Roldán Pascual.

En el primero de estos encuentros, José Emilio Roldán puso a disposición del , representado por Magdalena Valerio como máxima responsable de Protección Civil en la Comunidad Autónoma, los recursos con que cuenta la Unidad Militar de Emergencias para los distintos casos en los que está prevista su intervención: fenómenos meteorológicos adversos; inundaciones; incendios forestales; terremotos; deslizamientos de tierra; riesgos químico, nuclear, radiológico y biológico; atentados terroristas o contaminación del medio ambiente.

En la segunda reunión, el consejero de Agricultura y Desarrollo Rural, José Luis Martínez Guijarro, y el máximo responsable de la UME repasaron las actuaciones concretas de lucha contra incendios forestales que ha realizado la Unidad Militar de Emergencias este año en Castilla-La Mancha y mostraron su disposición a mantener la colaboración mutua en esta materia.

La UME participó en las labores de extinción del incendio declarado en Pozo Lorente (Albacete), entre el 15 y el 17 de julio de 2009, con un total de 129 efectivos de los Batallones de Intervención en Emergencias I y III. Los medios movilizados fueron: doce autobombas de ataque al fuego, cuatro autobombas nodriza, dos vehículos de telecomunicaciones, dos ambulancias, ocho vehículos ligeros de transporte de personal y cinco camiones de transporte de material.

Pocos días después, del 21 al 25 de julio, la Unidad Militar de Emergencias volvió a intervenir en los incendios de Poyatos y Uña, en la provincia de Cuenca. En este caso se movilizaron 219 militares de los Batallones de Intervención I y V, con una dotación de quince autobombas, tres nodrizas, dos vehículos de comunicaciones, dos máquinas de ingenieros y diversos vehículos ligeros y pesados para el transporte de personal y material.

Formación y entrenamiento de la UME en Castilla-La Mancha.

Además de las intervenciones establecidas en los protocolos de actuación de la Unidad Militar de Emergencias, sus efectivos realizan prácticas conjuntas con los retenes de extinción de incendios forestales de la Consejería de Agricultura y Desarrollo Rural desde el año 2007.

En estos ejercicios, pequeñas unidades de la UME colaboran en la extinción de incendios de menor importancia, al tiempo que mejoran su instrucción y adiestramiento y adquieren experiencia sobre el terreno sobre los procedimientos específicos de los servicios contra incendios de nuestra región.

Por otra parte, el municipio de Valdepeñas (Ciudad Real) fue el escenario de la jornada de maniobras y adiestramiento que el I Batallón de Intervención en Emergencias de la UME desarrolló, el pasado 1 de abril de 2009, en la que se realizaron ejercicios de actuación ante inundaciones y demostraciones de intervención en situaciones de contaminación química.

También Castilla-La Mancha fue una de las dos Comunidades Autónomas, junto a la Comunidad Valenciana, que, el 20 de mayo de 2008, participó en el primer simulacro de la UME por una emergencia de nivel 3, que supone la declaración del estado de Emergencia de Interés Nacional.

La Unidad Militar de Emergencias, creada por el Gobierno de España en octubre de 2005, cuenta con una plantilla de casi 4.000 efectivos y cinco batallones de intervención. Cuatro provincias de Castilla-La Mancha (Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara y Toledo) se encuadran en la zona operativa del Primer BIEM, con base en Torrejón de Ardoz (Madrid), mientras que la provincia de Albacete está dentro de la zona operativa del Tercer Batallón, con base en Bétera (Valencia).