Los incidentes que han propiciado estas intervenciones son de muy diversa índole, yendo desde los rescates provocados por accidentes deportivos a las tareas de salvamento en ríos y embalses. En cualquiera de estos sucesos los equipos de salvamento tienen que acudir al rescate de la persona o personas accidentadas para que puedan ser sacadas de la zona donde se encuentran, normalmente lugares de difícil acceso, y ser atendidas por los servicios sanitarios. En este sentido, los accidentes de escalada, ciclismo en montaña y senderismo son los más comunes en cuanto a la activación de los distintos efectivos de los parques de bomberos de la región.

Pero las labores de salvamento de los cuerpos de bomberos, tras su activación a través del -2, no se limitan, únicamente, al medio natural, ya que también incluyen el rescate de personas atrapadas en su hogar debido a incendios o derrumbes de la propia estructura y caídas en zonas de difícil acceso en medios urbanos, como zanjas de obra o pozos, según ha informado la Junta en nota de prensa.

Si se atiende a los datos de rescates por provincias, de las 39 salidas efectuadas por los bomberos, 12 de ellas tuvieron lugar en la provincia de . La mayor parte de los rescates llevados a cabo en esta provincia se han debido a precipitaciones en sitios de difícil acceso, como zanjas o pozos; alejándose de la tónica generalizada de los deportes de montaña.

Por su parte, Guadalajara es la segunda provincia de Castilla-La Mancha con un mayor número de rescates efectuados por bomberos y cuerpos de salvamento, con un total de 10 intervenciones. En esta ocasión, la tipología de los accidentes corresponde con rescates propiciados por deportes de riesgo o al aire libre, destacando los rescates de personas que se encontraban realizando parapente o senderismo.

Con ocho intervenciones registradas en el 2018, Cuenca es la tercera provincia donde el Servicio de Emergencias 1-1-2 ha coordinado un mayor número de operaciones de rescate. Con una orografía similar a la de Guadalajara, las actuaciones de los cuerpos de salvamento son muy similares a las de la provincia alcarreña, siendo en su mayoría debidas a accidentes deportivos, como el barranquismo o el ciclismo de montaña.

Ciudad Real y Albacete, con cinco y cuatro intervenciones, respectivamente, son las provincias donde menos veces han sido necesarias las labores de rescate de los bomberos.

Castilla-La Mancha en sus cerca de 80.000 kilómetros cuadrados de superficie con una gran variedad de paisajes y terrenos, lo que fomenta la práctica de diferentes deportes al aire libre, alguno de ellos de riesgo. Por este motivo, la coordinación que desarrolla el y Emergencias 1-1-2 de Castilla-La Mancha es “imprescindible” para lograr que los rescates que se llevan a cabo en la región puedan llegar a buen fin.