Un trabajo elaborado por un grupo de investigadores del , centro dependiente del (SESCAM), acaba de publicarse en la prestigiosa revista ‘Journal of Virology’, editada por la Sociedad de Microbiología y referencia para la comunidad científica mundial.

El trabajo ‘According to HCV infection stage, IL-7 plus 4-1BB triggering alone or combined with PD-1 blockade increases TRAF1low HCV-specific CD8+cell reactivity’ (‘De acuerdo al estadio de la infección por virus C, el tratamiento con Interleukina7 más 4-1BB ligando sólo o en combinación con el bloqueo de PD-1 aumenta la reactividad de las células T-CD8+ específicas contra el virus C con baja expresión de TRAF1’) describe un nuevo mecanismo de restauración de células citotóxicas específicas contra infecciones virales crónicas.

El artículo ha sido realizado, por parte de los servicios de Digestivo, Hematología y Microbiología del Hospital de Guadalajara, por los doctores , , , , y junto a la investigadora como primera firmante del trabajo, y ha contado también con la participación de , y por parte del .

Como explica Juan Ramón Larrubia, la investigación viene a describir por primera vez en el mundo que la proteína TRAF1 está baja en los pacientes con infección crónica por hepatitis C, y, además, propone la aplicación de Interleukina-7 en el caso de pacientes menos graves y la combinación de Interleukina-7 y anti PD-1 en aquellos más graves, como mecanismo para recuperar la reactividad de las células T citotóxicas anti-virales.

Ello permitiría reactivar en estos pacientes las células que estaban agotadas y que en sujetos curados son capaces de reconocer células tumorales o infectadas y destruirlas. “Se reactivan los linfocitos dándoles un tratamiento in vitro y, una vez restaurados, se le transfieren al paciente para que hagan su trabajo”.

Esto podría convertirse en una futura terapia en el caso de pacientes con infecciones virales crónicas (VIH, hepatitis B y C) o tumores como el hepatocarcinoma, dentro de un tipo de inmunoterapia conocida como terapia celular adoptiva.

“En la próxima década veremos cada vez más este tipo de terapia celular de transferencia adoptiva para tratar tumores e infecciones crónicas”, señala el doctor Larrubia, quien expresaba la satisfacción de todo el equipo por la publicación.

El trabajo, al que han dedicado seis años, ha sido minuciosamente examinado por prestigiosos revisores, y “publicar en las mejores revistas, como ésta, de gran impacto en la especialidad, da validez e importancia a nuestro trabajo y significa que interesa a la comunidad científica a nivel mundial”.

Una vez concluida la experimentación in vitro, el siguiente paso sería probar en un modelo experimental animal para pasar a continuación a ensayos clínicos en humanos. “Hemos puesto una primera piedra para que patologías que hoy no tienen curación se puedan resolver en el futuro”, concluye.