La presidenta del Grupo Parlamentario Popular de las Cortes de Castilla-La Mancha, , ha asegurado que “ha llegado el final del primer acto de una puesta en escena cuyo desenlace era claramente previsible. Se confirma que Page y Podemos tenían un “pacto oculto” y que su única prioridad es conservar el sillón a cualquier precio; un alto precio que pagaremos todos los castellano-manchegos”.

Guarinos, lo tiene claro, y ha expresado su preocupación por las consecuencias negativas que se derivarán del pacto de Gobierno entre Page y Podemos, un pacto “que en la práctica supone una radicalización a la izquierda de las políticas que se aplicarán en Castilla-La Mancha”.

Asimismo, la dirigente del PP ha lamentado que, tras dos años de “desgobierno absoluto, de mentiras y provocaciones, el socialista Page ha optado por dar un giro radical a la extrema izquierda”, en lugar de buscar acuerdos con el PP. “En solo dos años de Gobierno, Page ha llevado a la región a una inestabilidad institucional, política, económica y social, y ahora se ha entregado a Podemos para agravar dicha inestabilidad y poner en peligro la prosperidad y el futuro de Castilla-La Mancha y los castellano-manchegos.

Por ello, se ha preguntado cómo es posible que Page prefiera hablar y pactar con la extrema izquierda, con Podemos, a dialogar con el PP y consensuar una bajada de impuestos homologada con la , que era lo que pedía el para sacar adelante los presupuestos. Sin embargo, “Page ha preferido gobernar con los radicales a hablar con los moderados”.

En este sentido, ha recordado que tres meses después de que Podemos rechazara en las Cortes el presupuesto de 2017 –a pesar de haberlo negociado previamente- “se ha cumplido lo que dijimos desde el PP, que era que todo lo que ha pasado en estos tres meses era un paripé, una apariencia falsa, y finalmente se ha convertido en realidad, que existía un pacto oculto entre ”.

La presidenta del Grupo Popular en las Cortes de Castilla-La Mancha ha indicado que “Page no tenía ninguna intención de convocar elecciones, eso no formaba parte de sus opciones porque sabe perfectamente que las urnas le hubieran mandado a casa, le hubieran colocado, una vez más, de perdedor, le hubieran dado un nuevo revolcón, como ya ocurrió en 2015, pero aún mayor. Y Page no estaba dispuesto a asumir ningún riesgo, porque para eso hay que ser valiente y tener coraje”.

“Pero Page no tiene coraje, y tanto a él como a su compañero de Gobierno, , sólo les mueven sus ambiciones personales y políticas, sin importarles el daño que puedan hacer a los ciudadanos”, ha criticado.

En opinión de Guarinos, todo esto tendrá consecuencias negativas para Castilla-La Mancha. Ya las ha tenido durante los dos años previos y ahora serán peores. Además, ha asegurado que, “una vez más, Page ha demostrado no dar la talla, ni estar a la altura de los castellano-manchegos, ni tener ningún tipo de credibilidad, ya que siempre termina haciendo todo lo contrario de lo que dice o promete hacer. El cargo le viene muy grande y no se lo merece”.