“Si no hay acuerdo entre PP y PSOE no habrá reforma del modelo de financiación autonómica”, ha aseverado durante su comparecencia ante la Comisión de Hacienda y Función Pública del Congreso, a la que ha acudido para informar, entre otras cuestiones, sobre esta reforma.

Durante su comparecencia, el secretario de Estado ha recordado que el nuevo modelo de financiación deberá ser respaldado por una mayoría absoluta —se regula a través de una ley orgánica— por lo que ha instado a realizar un “debate constructivo” que permita llegar a un acuerdo.

Fernández de Moya ha señalado que el pasado 2 de noviembre el Permanente de Evaluación —órgano en el que se debatirán las cuestiones técnicas de la reforma, que posteriormente serán elevadas al y Financiera— elaborará un borrador que las administraciones autonómicas podrán comenzar a partir de la próxima semana.

MAYOR TRANSPARENCIA Y PREDICTIBILIDAD

Respecto al nuevo sistema de financiación, el secretario de Estado de Hacienda ha defendido la necesidad de una mayor simplicidad, transparencia, que sea más predecible, que garantice la suficiencia de los recursos, mejore la configuración de los fondos y los criterios de distribución, y que los pagos a las comunidades autónomas se “acomoden mejor en términos temporales”.

Asimismo, ha incidido en la necesidad de realizar un “especial análisis” para establecer “la mejor manera de garantizar la sostenibilidad de los servicios del Estado de Bienestar y en definir las “variables representativas” que se asocian a los costes de los servicios.

CRÍTICAS SISTEMA

Durante su comparecencia, Fernández de Moya también ha señalado que el actual sistema “no ha convencido” y que “se ha dudado de que sea capaz de dar cumplimiento a los principales motivos por los que se creó”. En todo caso, ha encuadrado en la difícil coyuntura económica de los años en los que estuvo en vigor parte del descontento.

Asimismo ha reconocido “avances”, como el aumento del porcentaje de cesión de tributos, de la autonomía financiera y la corresponsabilidad fiscal, así como el aumento de los recursos derivados desde la y la creación de los fondos de convergencia.

De todas formas, ha criticado la complejidad del sistema por el “gran número de fondos”, su falta de respuesta frente a “niveles rígidos de gasto autonómico”, la “falta de claridad, subjetividad e inequidad” y la falta de aceptación del espacio fiscal sobre tributos no cedidos. “No se ha percibido como adecuado, ya que algunas comunidades creen que es pequeña y otros creen que puede generar diferencias”, ha aseverado.