Ciudad Real, 16 de noviembre de 2018.- Cada año nacen en el Universitario de Ciudad Real, dependiente del , una media de 2.000 bebés, de los cuales entre el 8 y el 10 por ciento son prematuros. De éstos un tres por ciento nace antes de la semana 29 o pesan menos de 1.500 gramos, son los denominados grandes prematuros.

Se considera bebé prematuro al nacido antes de cumplir las 37 semanas de gestación y recién nacido a término a aquel que nace entre las 37 y 42 semanas de edad gestacional. Dentro de los recién nacidos prematuros también existen diferentes clasificaciones para diferenciarlos en función del peso y de la edad gestacional siendo los recién nacidos menores de 32 semanas y/o con menos de 1500 gr de peso al nacimiento lo que con más frecuencia presentarán complicaciones secundarias.

No obstante, si bien estas cifras se mantienen estables, en los últimos años se ha detectado un incremento de casos de prematuros tardíos (aquellos recién nacidos que nacen entre la semana 34 y 37 de edad gestacional); hecho que está especialmente relacionado con el aumento de incidencia de otros factores externos como la diabetes gestacional. Así lo confirman los pediatras y Cecilio López-Menchero, jefe de Pediatría y coordinador de la UCI Neonatal del , respectivamente.

El aumento de la diabetes gestacional es más frecuente en madres de más edad o en aquellas mujeres con problemas de obesidad. Los cambios en los modelos de vida imperantes en la última década han provocado que aumente la incidencia de prematuridad “vinculada a factores externos”, asegura López-Menchero.

La repercusión en el feto y neonatal es significativa, concreta el responsable de la UCI Neonatal. Existe una asociación directa con determinadas comorbilidades del bebé, ya que “no sólo son fetos macrosómicos o de gran tamaño, sino que también son más inmaduros y además las gestantes diabéticas con frecuencia producen polihidramnios, un acúmulo excesivo de líquido amniótico, que puede facilitar que se desencadene el parto antes de tiempo”, añade López Menchero. Además, como “son fetos grandes también son más frecuentes las distocias de parto y la necesidad de parto mediante cesárea”.

Todo esto hace que los hijos de madres diabéticas tengan un índice de ingreso en neonatología mucho mayor y por tanto suelen requerir atención especializada que ocasionalmente puede ser en cuidados intensivos durante los primeros días de vida, explica el jefe de Pediatría.

“Son bebés que además de las dificultades propias a la prematuridad, suelen presentar otras complicaciones vinculadas a la diabetes de la madre”, añade . Entre ellas se encuentra el distrés respiratorio neonatal, mucho más frecuente e intenso en hijos de madres diabéticas, complicaciones metabólicas como la hipoglucemia o la hipocalcemia, así como dificultades intestinales, hematológicas y neurológicas.

Según explica el doctor García Cabezas, estas características hacen que “sean niños muy frágiles porque a pesar de que por su aspecto externo parecen tener un nivel de desarrollo adecuado, realmente son bebés con órganos y sistemas muy inmaduros”.

La , vinculada al servicio de de Ciudad Real, atiende todos los años una media de entre 170 y 200 niños prematuros.

Día del prematuro

Con motivo de la conmemoración del Día del Prematuro que se celebra el 17 de noviembre, el Hospital de Ciudad Real, de la mano de la Asociación Pequeños Luchadores, ha organizado actos de sensibilización entre los que destacan una suelta de globos y la entrega de pulpos solidarios que ofrece la asociación de padres a las familias una vez que son dados de alta.

En los actos ha participado el director provincial de Sanidad, , que ha recordado la importancia de contar con políticas públicas como la gratuidad de los sensores de monitorización de la glucosa para mujeres embarazadas que desarrollan diabetes gestacional o la detección precoz de metabolopatías en recién nacidos mediante la prueba del talón.

Dos ámbitos en los que “el ha sido pionero en nuestro país”, ha explicado el director provincial de Sanidad, quien ha recordado que Castilla-La Mancha fue la primera Comunidad Autonómica en implantar hace ahora un año la financiación de los sensores para la monitorización de la glucosa en los menores diabéticos. Un hito que se ha vuelto a repetir con la gratuidad de estos dispositivos para embarazadas e invidentes, ha remarcado García.

Asimismo, esta misma semana ha entrado en vigor la orden de la Consejería de Sanidad por la que se regulan las enfermedades congénitas endocrinas y metabólicas objeto de detección precoz en los recién nacidos, conocida como prueba del talón, y por la que se amplía de 20 a 24 el número de enfermedades que se pueden detectar, es decir, 14 más de las que se detectaban en la pasada legislatura, e incluso, como ha recordado García, “se llegaron a reducir a tan solo tres en los primeros años de gobierno de Cospedal”.