Así lo ha asegurado a preguntas de los asistentes tras un desayuno informativo, donde también ha tenido palabras para hablar de la polémica a cuenta de los accesos al barrio del Polígono, barrio donde está ubicado el centro hospitalario.

En este sentido, ha aseverado que el hospital tiene sus accesos realizados y el único problema es “la enorme cicatriz” que supone el hecho de que la autovía A-42 y la carretera nacional N-400 confluyan en el entorno del hospital.

En todo caso, confía en que toda vez que el Estado finalice el tramo de A-40 que conectará Ocaña con Toledo se resuelva el problema del volumen de tráfico, calculando que cerca de 4.000 vehículos al día evitarán pasar por la zona con esta nueva vía.

Tanto la A-42 como la N-400, ha recordado, “son dos vías del Estado y de alta capacidad”, por lo que la Administración regional descarta asumir el coste de la puesta en marcha de nuevos accesos, del mismo modo que no lo hizo en el caso de las obras hospitalarias de Ciudad Real o Guadalajara

“Nos estamos gastando 300 millones de euros en un hospital, es impertinente que nos pidan además hacer los accesos”, ha enfatizado.