En la reunión anual, en la que se dan cita más de 5.000 especialistas de todo el mundo, se presentan alrededor de 400 trabajos sobre esta patología y este año ha sido la primera vez que el participa en la exposición, según ha informado la Junta en nota de prensa.

El trabajo, realizado en colaboración del doctor Valentín Huete, del Hospital King’s College, se titula ‘Estimulación magnética transcraneal repetitiva como potencial técnica de diagnóstico y tratamiento de la epilepsia refractaria y epilepsia parcial continua’ y recoge la experiencia con varios casos de epilepsia parcial continua y focal multiresistente empleando técnicas invasivas de neuroestimulación para el diagnóstico y tratamiento de esta patología.

Este especialista ha señalado que en la reunión de la sociedad americana se abordan los temas de mayor actualidad de esta patología como el uso racional de fármacos antiepilépticos, avances en cirugía de casos especialmente complicados, los nuevos sistemas de detección de crisis o la neuromodulación.

La epilepsia es una enfermedad crónica del Sistema Nervioso Central que se manifiesta en forma de crisis de características múltiples, generalmente inesperadas y espontáneas, desencadenadas por una actividad eléctrica excesiva de un grupo de neuronas hiperexcitables.

La incidencia de la epilepsia en España se estima en 50 casos nuevos por 100.000 habitantes y año, lo que supone 20.000 casos nuevos cada año aproximadamente. El último gran estudio epidemiológico realizado revela que actualmente hay 400.0000 pacientes con epilepsia y que todavía existen muchas personas que oculta esta patología para evitar un estigma social.

Así, en la consulta monográfica de epilepsia del Complejo Hospitalario de Toledo se valoran aproximadamente unos 700 pacientes al año con epilepsias especialmente complejas.

La epilepsia es la segunda enfermedad neurológica más frecuente después de las cefaleas. Puede comenzar a cualquier edad pero lo hace con más frecuencia en la infancia y progresivamente a partir de la sexta y séptima décadas de la vida.

Las crisis epilépticas aisladas pueden tener muchas causas. La mayoría están originadas por una lesión cerebral de mayor o menor gravedad, otras pueden tener una base genética o bioquímica específica y una minoría pueden ser secundarias a trastornos no neurológicos. Una crisis epiléptica aislada no tiene porqué evolucionar a una epilepsia. Cuando tienden a repetirse ya nos encontramos ante esta patología.

El tratamiento de la epilepsia se basa principalmente en fármacos antiepilépticos, que tratan de regular la actividad eléctrica cerebral. Cuando la epilepsia no se controla con fármacos y se puede resecar la zona afectada sin comprometer la integridad neurológica del paciente, se practica lo que se conoce como “cirugía de epilepsia”, encaminada a mejorar la calidad de vida de los pacientes. Esta se realiza en casos muy seleccionados.

Además, en los últimos años se dispone de nuevos recursos terapéuticos. Los fármacos actuales son mucho mejor tolerados y existen novedosas técnicas de neuromodulación, como la estimulación del nervio vago, la estimulación cerebral profunda que se emplean para casos de epilepsia refractaria a fármacos en los que no está indicada la cirugía.