La Asamblea de Ibercaja ha aprobado el proyecto de integración con y para formar el séptimo grupo del sistema financiero español y el segundo banco de cajas de ahorros de dimensión nacional.

La nueva entidad nacerá con un volumen de activos de 117.000 millones de euros, un capital principal del 10,5 por ciento, una holgada posición de liquidez y una elevada capacidad para generar resultados.

Así lo han explicado a los consejeros generales el presidente y el director general de la institución, y Loaso, respectivamente, en el transcurso de la asamblea general extraordinaria celebrada este martes en Zaragoza, en la sede principal de la entidad.

En sus intervenciones, el presidente y el director general han señalado que el nuevo grupo, que no ha recibido ayudas públicas, será líder en sus territorios de actuación, Aragón, Asturias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Extremadura, La Rioja y la provincia de Burgos, y tendrá una presencia muy significativa en Madrid y Valencia.

Asimismo, han explicado a la Asamblea que el futuro banco tendrá la sede social en Madrid y sedes operativas distribuidas en los territorios de origen, siendo la principal en Zaragoza. La operación tendrá efectos neutros sobre la tributación autonómica.

La integración de los tres bancos, participados por ocho cajas de ahorros: Ibercaja, (en el que se integra CCM), , , , y , se basa en la complementariedad en las líneas de negocio y en la profesional gestión de banca minorista y de cercanía a sus clientes. Asimismo, en la Asamblea se ha destacado la afinidad cultural y vocación social, que seguirá presente a través de sus Obras Sociales.

La suma de Ibercaja, Liberbank y Caja3 tendrá un volumen de negocio de 181.000 millones de euros y unos activos de 117.000 millones de euros. En recursos propios, arrancará con 7.000 millones de euros y en liquidez, dispondrá de una holgada posición con casi 14.000 millones de activos líquidos y 15.000 millones de capacidad de emisión, que multiplican por tres los vencimientos de los dos próximos años, y una dependencia de los mercados mayoristas inferior al 20 por ciento.

Esta alianza permite alcanzar un tamaño adecuado para competir en un entorno global y acceder a los mercados de financiación. La futura entidad tendrá una red de más de 2.800 oficinas y atenderá a casi 6 millones de clientes con un modelo de negocio basado en banca minorista de proximidad, con el cliente como eje central de objetivos y acciones.

La nueva entidad se funda bajo los principios del buen gobierno corporativo. Así, el tendrá un máximo de 15 miembros, un tercio de los cuales será independiente y los otros dos reflejarán proporcionalmente el accionariado de los bancos que se integran.

Las participaciones serán las siguientes: , 46,50 por ciento; Liberbank, 45,50 por ciento (Cajastur, 30,03 por ciento; Caja Extremadura, 9.10 por ciento, y Caja Cantabria, 6,37 por ciento)y Banco , el 8 por ciento (CAI, 3,3 por ciento; Caja Círculo de Burgos, 2,38 por ciento, y Caja Badajoz, 2,32 por ciento), de tal manera que cinco consejeros serán propuestos por Ibercaja, cuatro por Liberbank y uno por Caja3.

El Consejo lo presidirá el presidente de Ibercaja, Amado , y el consejero delegado será el presidente de Liberbank, . José Luis Aguirre formará parte del Consejo, de la Comisión Ejecutiva y presidirá el Comité Global de Riesgos.

ENTIDAD SÓLIDA

“Construir una entidad sólida, que ofrezca un buen servicio a los clientes y desarrolle una importante labor social. Esos son los objetivos que se marca el proyecto de integración de Ibercaja, Liberbank y Grupo Caja3”, ha expuesto el presidente de Ibercaja, Amado Franco, en su intervención ante la Asamblea general extraordinaria de la entidad.

Franco Lahoz ha recordado que, una vez más, en la toma de decisiones cruciales de la entidad, “se ha actuado con coherencia y prudencia. Y como siempre, con visión de largo plazo para, con el esfuerzo y compromiso de todos los implicados: plantilla, equipo directivo y órganos de gobierno”.

También se ha referido a los cambios regulatorios vividos por el sector. “Compartimos los objetivos de saneamiento y recapitalización, pero lamentamos que no se haya distinguido entre entidades, una circunstancia que perjudica a entidades como Ibercaja, con una mora casi un 50 por ciento inferior a la media. Eso sí, cuando este proceso culmine, solo sobrevivirán las sanas, las que hemos sabido gestionar el riesgo, por su capacidad para generar resultados”.

OPERACIÓN NECESARIA

“Esta es una operación necesaria y, al mismo tiempo, es la oportunidad para construir el segundo banco de cajas en tamaño, con nuestro liderazgo” y un modelo que es “un proyecto de cajas”, que tendrá su sitio en el nuevo escenario financiero, ha recalcado Amado Franco.

“Con esta operación, Ibercaja multiplica por 2,7 veces su tamaño y suma franquicias líderes y complementarias, donde los accionistas compartimos cultura y vocación de caja. Yo creo en la verdadera esencia del modelo de cajas de ahorros, que aporta valor a los clientes y a la sociedad. Y un ‘proyecto de cajas’ riguroso y profesional puede tener un gran desarrollo en el nuevo mapa bancario”, ha concretado.

En este sentido, ha apuntado que “es un modelo que apuesta por sus acreditados valores: cercanía al cliente, atención a las necesidades de las clases medias y pymes, mantenimiento de su vocación social en lo financiero y en la Obra social, prudencia en la gestión del riesgo, competitividad y eficiencia y con un gobierno sólido, acorde con las mejores prácticas profesionales”.

Al referirse a las implicaciones del proyecto para los grupos de interés de la entidad, el presidente de Ibercaja ha señalado que uno de los principales retos que plantea es alcanzar un ratio de eficiencia competitivo y ha insistido en que esto se hará “como siempre en esta casa, los ajustes se harán de la mejor manera posible”.

OPORTUNIDAD

Por su parte, el director general de Ibercaja, , ha comunicado que “un entorno más exigente” ha sido el que ha propiciado “la oportunidad de sumar Ibercaja, Liberbank y Caja3”. Además, ha remarcado que se trata de “una unión que nos permite liderar un proyecto viable y de futuro”.

“El deterioro de actividad económica en España está exigiendo una metamorfosis total de nuestro modelo económico, una crisis que ha derivado en una auténtica crisis de confianza que ha tocado de lleno al sistema financiero. En ese contexto de extrema desconfianza, se han extremado también las medidas”, ha apuntado.

“Las nuevas reglas del juego buscan entidades muy saneadas y muy rápido. Y muy solventes para acceder a los mercados, lo que implica entidades más grandes. O lo que es lo mismo, saneamiento acelerado, reforzamiento de la solvencia y concentración.

PRIMERAS MARCAS

En otro orden de cosas, el director general ha destacado que todas las cajas integrantes de la fusión son “primeras marcas” en sus territorios, lo que permitirá ser números uno en Aragón, La Rioja, Castilla La Mancha, Asturias, Cantabria, Extremadura y la provincia de Burgos, además de contar con más de 300 oficinas en Madrid.

“Tendremos una arraiga red en territorios muy complementarios, con una cuota del mercado nacional en depósitos del 6 por ciento y en crédito, del 5 por ciento. Además, gracias al posicionamiento de Ibercaja, el grupo será especialista en productos de desintermediación, donde ascendería al quinto puesto”, ha precisado José Luis Aguirre.