Este sábado, día 21 de octubre, tuvo lugar la trigésima de las rutas que la Diputación Provincial de Albacete organiza dentro de la IV Edición de Rutas de Senderismo. Esta vez, los participantes se desplazaron a , un precioso pueblo en plena comarca de la Sierra del Segura.

La ruta se denominaba “Ruta Bogarra - Paterna”. Con una dificultad técnica media, un recorrido de casi 19 kilómetros y aproximadamente cinco horas de duración.

La ruta discurre entre esas dos localidades de la Sierra del Segura -con dos variantes-, está perfectamente señalizado, ya que por él discurre el sendero PR AB-27, de la Red de Senderos Verdenace, extraordinario trabajo de la de Paterna del Madera. Y también la etapa dos del GR 67, que une las localidades de y . De esta ruta, hay mucha más información en la página www.senderosverdenace.com Pasaba un poco de las ocho y media, con un poco de frío y tras el saludo del alcalde, , los participantes comenzaron la ruta en la del Cabezuelo, verdadero centro neurálgico de la vida de Bogarra. Cruzaron la plaza Mayor, descendiendo por las calles Horma Caída y Puente Chica, para llegar junto al río Madera, junto a la acequia, por una fantástica senda, con los árboles en pleno deshoje otoñal con sus bonitos tonos ocres y la niebla levantándose por lo alto de las montañas, apuntaba bien la ruta.

Tras atravesar varias veces el río, siguieron por su margen izquierdo, encontrándose con varias de las esculturas en piedra del concurso que se celebra cada año, con escultores venidos de distintos lugares, y que dejan su obra sobre la propia roca de la montaña, a lo largo del sendero que transcurre desde Bogarra y a la orilla de su río. Así llegaron hasta el fantástico rincón de El Batán disfrutando de la maravillosa belleza de la caída del agua en sus cascadas y pozas del arroyo del Ventorrillo.

Abandonaron la pista forestal que conduce a las Yegüerizas, para ascender por el Barranco de la Osa, por senda y poco a poco hasta llegar a un campo de almendros, con unas fantásticas vistas de los picos, incluido el Padrastro, decorados con el amarillo de los chopos en el fondo de los valles.

Continuaron ascendiendo hasta llegar a un gran pinar por un agradable camino situado en la umbría de la Losa de las Mohedas. Descendieron después a la aldea de las Mohedas -de Bogarra-, donde el ayuntamiento de Paterna del Madera había preparado unas exquisitas gachas regadas con buen vino, suficiente para reponer fuerzas, ya que les quedaba la mitad del recorrido.

Con unas fantásticas vistas otoñales, entre los campos de cultivo, con la montaña de fondo, fueron descendiendo hacia el valle del río Madera, que cruzarán de nuevo para dirigirse a la aldea de . Cruzaron la carretera para abandonar el valle por una deliciosa senda que asciende al Collado de la Fuente de las Hoyas, aunque a él llegaron ya sobre una pista forestal, para cruzar la Cuerda de la Serrezuela en el punto más elevado del recorrido.

Las vistas aquí ya eran insuperables, todo el valle plagado el chopos con distintos colores vivos que contrastaban con el verde oscuro de los pinos de las montañas que rodean Paterna del Madera que se situaba al fondo a media altura, todo presidido por la cumbre más alta y emblemática de la zona, La Almenara.

les quedaba descender por el , convertido en pista forestal casi en su totalidad, para cruzar el río Viñazos y subir hacia Paterna del Madera por la calle Rojo Navarro, que les llevaría hacia la Plaza Mayor y desde allí, por la calle Morería, subir hacia la carretera CM-3216, hasta la donde degustaron entre otras cosa una deliciosa olla de aldea que había preparado la amiga para el deleite de todos.

Otro fantástico día otoñal, guiados por la buena gente de la Asociación de Amigos de Paterna del Madera, buenos conocedores y protectores de la , que hicieron disfrutar a los senderistas de la belleza que esconde nuestra provincia, gracias a la iniciativa puesta en marcha por la Diputación Provincial de Albacete.

La próxima cita será el domingo 29 de octubre en Alcalá del Júcar, denominada “Entre Barrancos”, una marcha 14,4 kilómetros de distancia, con una dificultad técnica media-alta y salida a las nueve de la mañana desde la conocida Playeta de Alcalá Del Júcar.