Los técnicos del ‘El Chaparrillo’, dependiente del y Desarrollo Agroalimentario y Forestal (IRIAF), han incidido en vigilar principalmente la aparición de síntomas del virus , que ya afectó a los melones tardíos hace dos campañas, según ha informado en nota de prensa la Interprofesional de Melón y Sandía.

Los investigadores de ‘El Chaparrillo’ han explicado que el virus New Delhi es transmitido por la mosca blanca (Bemisia tabaci) que está infectada y es portadora del virus causante de la enfermedad, por lo que es “muy importante” mantener, por una parte, “lo más pequeña posible la población de mosca blanca y, por otra mantener lo más bajo posible en número de focos de infección”.

Para el control de la mosca blanca, se deben dar tratamientos preventivos y/o curativos con los insecticidas permitidos para esta plaga y este cultivo y en las dosis recomendadas según las materias activas —Piriproxifen, Tiametoxam + Lambda cihalotrin, simplemente Lambda cihalotrin, Pimetrozina—. Además de la aplicación de estas materias primas es “efectivo y rápido” el uso preventivo del azufre, producto inocuo para el fruto.

PARCELAS LIBRES DE MALAS HIERBAS

Para el mantenimiento de las parcelas libres de focos de infección, son “muy importantes” dos tipos de acciones, que hay que ser “escrupulosos” a la hora de realizarlas: Mantener las parcelas libres de malas hierbas y destruir totalmente cualquier planta que presente síntomas de infección por este virus.

Asimismo, la Interprofesional ha insistido en que es “importante” realizar esta acción lo antes posible, y no es válido cortar la planta y dejarla en el borde de la parcela o enterrarla.

“Hay que llevarla lo más lejos posible de los campos de cultivo —por ejemplo, a casa— y proceder a su destrucción total, por ejemplo, quemándola totalmente”, ha detallado.

Por último, la Interprofesional de Melón y Sandía ha señalado que estas medidas no garantizan que no vaya a haber dicha enfermedad, pero ha asegurado que “disminuirán sensiblemente el daño producido”.