En el escrito de acusación, al que ha accedido Europa Press, la Fiscalía relata que, sobre las 2.30 horas del 25 de febrero de 2017, el acusado estaba en un pub de Hellín e inició una discusión con otra persona, motivada por el impacto de un cubito de hielo que el procesado lanzó a la novia del otro.

Se abalanzó uno sobre otro y el acusado le rompió un vaso en la cara, provocándole diversos cortes en la misma.

Cuando llegaron los agentes de para intervenir en el incidente, y tras proceder a la detención del acusado, le trasladaron al para ser atendido de las heridas en la mano por la rotura del vaso.

Mientras estaba en la sala de espera hospitalaria, el acusado se dirigió a la pareja del agredido y a una amiga, llegando a abalanzarse hacia las mismas con clara intención de agredirlas, y los agentes intervinieron para reducirle.

Entonces, el procesado ofreció una gran fuerza y resistencia y provocó también varias lesiones a los agentes intervinientes. También les amenazó, con expresiones como “Os vais a cagar, mañana vais a correr, cuando se enteren vuestros jefes de lo que habéis hecho, mis abogados os va a apañar, yo tengo dinero para enterraros a vosotros y a todos los médicos éstos, no sois nadie”.

También manifestó que les iba a “rajar el cuello” cuando saliera de allí y que no sabían quién era su familia. “Me he criado en las 600, conozco a todos los gitanos y he estado dos años encerrado en la cárcel”, añadió.

Incluso al médico que le atendió le advirtió y amenazó. “Intenta hacer bien tu trabajo, que me parece que tienes muy poca idea, mañana vas a correr cuando se entere el director del hospital cuando sepa lo mal que me has atendido”, recoge el escrito.

La víctima de la agresión con el vaso sufrió varias heridas de hasta cuatro centímetros en la parte izquierda de la cara, así como en el pabellón auricular, cuya sanidad requirió tratamiento quirúrgico consistente en la sutura de las heridas.

Tardó en curar 15 días, ninguno impeditivo para sus ocupaciones habituales, y le han quedado como secuela cicatrices en varias zonas de cara y cuello.

Los dos Policías Nacionales agredidos también sufrieron lesiones. Uno tendinitis en mano derecha y cervicalgia y el otro, tendinitis de un pulgar.