El secretario regional de la organización agraria, , y la presidenta provincial de Asaja , , han puesto de manifiesto a los representantes autonómico la necesidad de aumentar las hectáreas de regadío en el territorio de Castilla-La Mancha, a 1.500 hectómetros cúbicos de agua y 500.000 hectáreas en un horizonte de 20 años, una demanda fundamental para el sector agrícola y ganadero, como han señalado, ha informado la Junta en nota de prensa.

García Élez ha valorado esta importante demanda del sector, en la que concurren las Consejerías de Fomento y Agricultura, y recordando que las concesiones de agua las proporcionan las respectivas Confederaciones, a través de los Planes Hidrológicos.

Asimismo, han informado a la consejera que ASAJA está trabajando para aumentar los regadíos de la comarca de La Manchuela, en la provincia de Cuenca y parte de Albacete.

En este punto, Antonio Luengo les ha manifestado que recientemente se mantuvo una reunión con la en la que se les manifestó el apoyo institucional para que sea otorgada una concesión de agua a esta zona, teniendo en cuenta que hay una reserva de 25 hm3 para Cuenca en el Plan Hidrológico del Júcar.

Además, ha explicado que empieza una nueva planificación para el Júcar y el objetivo es que el agua se quede en Castilla-La Mancha porque agricultores, ganaderos e industrias agroalimentarias lo necesitan para crecer y desarrollarse.

Por otro lado, desde ASAJA se ha informado que desde esta organización agraria han solicitado a la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural que se aumente el montante económico a 300 millones de euros para mejoras del regadío en el Programa de Desarrollo Rural.

La reunión ha sido fructífera y ambas partes han coincidido en señalar que se necesita un mayor desarrollo de la agricultura en esta región, especialmente en algunas zonas que están más empobrecidas, como forma para sostener la población. Y para ello, es importante que las confederaciones hidrográficas otorguen mayor dotación y reserva de agua para esta región para, entre otras necesidades, desarrollar de la mejor manera posible el sistema agrícola, ganadero y la industria agroalimentaria de Castilla-La Mancha.