A la reunión, que había sido solicitada por PACMA para analizar con los responsables del Gobierno castellano-manchego las medidas que se llevan a cabo para garantizar la protección de las reses durante la celebración de festejos taurinos populares, ha asistido también el director general de Protección Ciudadana, , y la presidenta del Partido Animalista, , ha informado la Junta en nota de prensa.

En este sentido, Ruiz Molina ha subrayado que el encuentro ha servido para que los representantes del Partido Animalista conozcan de primera mano las mejoras que en esa materia se han incorporado en el Decreto de modificación del Reglamento de Festejos Taurinos Populares, recientemente aprobado por el Ejecutivo de .

El titular de Hacienda y Administraciones Públicas ha destacado que esta modificación del Reglamento se hizo con consenso, ya que la mayor parte de las alegaciones que presentaron ayuntamientos, colegios de veterinarios, entidades del mundo del toreo y ecologistas se tuvieron en cuenta. Además, el Decreto de modificación contó también con el informe favorable de la Mesa de la Tauromaquia y del .

Una vía de diálogo que, tal como ha resaltado Ruiz Molina, el Gobierno regional seguirá manteniendo con todos los colectivos implicados en esta materia y de la que el encuentro mantenido con PACMA es un ejemplo.

Durante el mismo, Ruiz Molina ha explicado a los representantes del Partido Animalista que el Decreto de modificación del Reglamento de Festejos Taurinos Populares de 2013 incorpora la posibilidad de que el presidente del festejo pueda ordenar la suspensión de la celebración del mismo cuando las reses sean, a juicio de los veterinarios, objeto de maltrato.

Una medida encaminada a incrementar la protección de los animales, al igual que la prohibición expresa, con carácter general en todos los encierros por el campo, de que participen vehículos especiales, entre los que se incluyen los quads, y motocicletas.

En los encierros por el campo habrá una mayor concreción en las ordenanzas municipales en relación con las zonas, el plan del encierro y la duración. En aquellos en los que se conduzcan a las reses desde la finca ganadera hasta la zona de corrales se prohíbe la participación a pie de aficionados o conduciendo cualquier tipo de vehículo y se incrementa la distancia mínima de seguridad entre la zona de suelta y la zona de espectadores hasta los 300 metros.

Asimismo, ha explicado Ruiz Molina, se añaden una serie de limitaciones para los encierros de reses que después vayan a ser toreadas o participen en una lidia, como que los participantes no podrán citar a las reses, recortarlas o quebrarlas y que el encierro finalice con, al menos, cinco horas de antelación al inicio del toreo.

El Decreto de modificación del Reglamento para la autorización de los encierros por el campo incluye entre los requisitos que el plan del encierro especifique que el organizador dispone de servicios específicos de control para tranquilizar o inmovilizar a las reses ante el eventual riesgo de que abandonen la zona de suelta, se produzcan situaciones de especial riesgo o cuando la integridad física de las reses lo exija.

Por último, el consejero de Hacienda y Administraciones Públicas ha indicado que también se regula el contenido mínimo de las actas de los delegados gubernativos, que deberán incluir, entre otras, las posibles incidencias y las circunstancias de la muerte de las reses.