En rueda de prensa, Fernández se ha preguntado “por qué puede haber 360 liberados sindicales en la Junta para 70.000 empleados públicos” y no un tercio de ese número de cargos de confianza para las políticas que afectan a dos millones de personas.

Por otro lado, ha reparado en que 50 de los 117 altos cargos de la Junta son funcionarios, y solo se han modificado relaciones de puestos de trabajo para que puedan desempeñar cargos de confianza .

“No son personas que se cogen de la calle a dedo y se meten en la Administración”, ha recalcado, insistiendo en que la Junta es “muy austera” y gasta menos en personal de confianza que otras comunidades autónomas.