El consejero de , y ha celebrado esta noticia ante el “impulso que se ha dado desde nuestro país con la participación activa del Gobierno regional y de los actores del territorio que viven en estas áreas a que se declaren Reserva de la Bioesfera el Valle del Cabriel y el Alto Turia”.

Se trata, ha indicado , de “dos espacios muy singulares en los que la comunidad autónoma cuenta con unas 390.000 hectáreas del total de 490.000 que se van a proteger de esta manera”.

La incorporación de estas dos nuevas áreas, ha resaltado, “hacen de Castilla-La Mancha uno de los lugares con más superficie declarada Reserva de la Bioesfera en nuestro país”, ha informado la Junta en nota de prensa.

En concreto, la Reserva de la Biosfera del Valle del Cabriel está ligada al ecosistema fluvial del río que le da nombre si bien aparecen otros ecosistemas de gran valor ligados a roquedos, tierras de labor, bosque mediterráneo, bosque de alta montaña o humedales que le confieren unas características naturales únicas de gran valor.

El Valle del Cabriel, cuenta con 421.765 hectáreas de la que más del 75 por ciento de la superficie se encuentra en territorio castellano-manchego (casi 322.000 hectáreas) a través de 37 municipios de las provincias de Cuenca y seis de la de Albacete.

En el caso de la Reserva del Alto Turia comprende toda la superficie de los ocho términos municipales de los que forma parte teniendo como eje de unión el curso alto del río Turia, con 67.080 hectáreas de la que forma parte el municipio de de Moya de la provincia de Cuenca con 11.075 hectáreas, el 17 por ciento de la superficie.

C-LM, “LÍDER”

En Castilla-La Mancha, ha recordado el consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, se cuenta ya con un espacio declarado Reserva de la Bioesfera.

Se trata, ha explicado, de La Mancha Húmeda, que se distribuye a lo largo de 410.000 hectáreas de cuatro de las cinco provincias de Castilla-La Mancha y que fue declarada Reserva de la Bioesfera por la UNESCO en 1980, estando formada por humedales dispersos por la geografía del territorio manchego, como lagunas endorreicas, tablas fluviales o terrenos inundables de los ríos Gigüela, Záncara, Riánsares y Guadiana, así como por humedales que pertenecen al sistema cárstico del entorno de Ruidera.

Así, “a la expectativa de que en junio de 2019 el Valle del Cabriel y el Alto Turia puedan ser reconocidos formalmente como reserva de la Bioesfera por la UNESCO”, Francisco Martínez Arroyo ha incidido en que con noticias como ésta queda reflejado que “Castilla-La Mancha vuelve a ser líder en defensa de su espacio natural”.

De lo que se trata es que seguir haciendo “de Castilla-La Mancha una región símbolo en materia de protección del medio ambiente”.

Una vez informadas favorablemente estas nuevas por el comité MaB español en la reunión celebrada el pasado día 20 de septiembre, se remitirán a la Secretaria MaB en Paris en las próximas semanas y será sometido a la aprobación del que resolverá previsiblemente en junio del año que viene.

Con estas Reservas de la Biosfera, la Comunidad Autónoma pasa a tener superficie en tres espacios protegidos por acuerdos internacionales de este tipo que pretenden implantar métodos de desarrollo socioeconómico sostenible de forma compatible con la conservación de los recursos naturales y culturales de los territorios.