Así lo ha señalado este viernes el consejero de , y Desarrollo Rural, , que ha mostrado su satisfacción por la puesta en marcha de este “ambicioso” plan durante su visita al municipio conquense de Tarancón, donde ha reunido a su para hacer balance y fijar las próximas líneas de trabajo conjunto en el sector agroalimentario y medioambiental.

Según ha informado la Junta en una nota de prensa, alrededor de 37.500 agricultores forman parte de las 168 comunidades de regantes o SAT, que tienen una superficie adherida de 133.000 hectáreas, van a beneficiarse de las ayudas contempladas en este Plan de Regadíos.

El titular de Agricultura en Castilla-La Mancha ha insistido en la prioridad del presidente Emiliano García-Page de hacer “compatible la actividad económica con la sostenibilidad del medio ambiente, uno de los principales valores de la acción de este Gobierno” con los que tienen la intención de “utilizar mejor el agua y redistribuir la riqueza entre todos los regantes”.

15,4 MILLONES DE AYUDA Y LEY ANTIFRACKING PARA MARZO

En otro orden de cosas, también ha destacado la nueva ayuda agroambiental para los agricultores que apuesten por cultivos de secano y ha anunciado que la Ley Antifracking se votará en las Cortes a principios de marzo.

Martínez Arroyo ha manifestado que el Gobierno regional ha llegado a un acuerdo con para poner en marcha una nueva medida de ayuda agroambiental con la que van a dotar con 15,4 millones de euros que van a “beneficiar” a los agricultores que tengan cultivo de secano en la región, especialmente de la provincia de Cuenca.

CONTRA EL CRECIMIENTO DE LA PRESA DE CAMARILLAS

Por otra parte, el consejero ha lamentado que mientras el Gobierno regional “está preocupado por lograr el acceso al agua para los agricultores de Castilla-La Mancha, algunos están intentando adelantar las obras que perjudicarían a los agricultores de (Albacete)”.

En este sentido, el titular de Agricultura ha mostrado el apoyo del Gobierno regional a los vecinos y ha manifestado que “el recrecimiento de la presa de Camarillas en 25 metros de altura supondría anegar zonas que actualmente tienen uso agrícola, por lo que generaría un perjuicio económico importante con pérdida productiva agrícola debido al lucro cesante que se produciría en la comarca de Hellín”.

“Esta obra solo beneficiaría a una zona regable, con una mayor dotación de recursos hídricos en una región vecina y, sin embargo, no se tendría en cuenta el agravio con los agricultores de la provincia de Albacete”, ha apostillado el consejero.