El ciclo “Hispania. Historia de España”, organizado por la Obra Social de Caja Castilla La Mancha, vuelve a escena con la conferencia “España en la Edad Moderna y sus mitos” que pronunciará Ricardo García Cárcel el próximo jueves, 12 de marzo. En esta conferencia se analizarán los aspectos más relevantes de esta época en la que España llegó a ser la primera potencia mundial.

García Cárcel sustituye a Manuel Fernández Álvarez. Es catedrático de Historia Moderna de la Universidad Autónoma de Barcelona desde el año 1981. Ha realizado una gran actividad investigadora centrada, sobre todo, en la historia más social, pero también en diversos temas como Inquisición; la historia de Cataluña y, especialmente, en la representación y construcción de los nacionalismos.

Fruto de esta labor investigadora son libros como ‘Las culturas del Siglo de Oro’ (1989); ‘La leyenda Negra. Historia y opinión’ (1992); ‘Inquisición. Historia crítica’ (2000, en col. con D. Moreno); ‘Felipe V y los españoles. Una visión periférica de España’ (2002); ‘De los elogios de Felipe V’ (2003); ‘El sueño de la nación indomable. Los mitos de la Guerra de la Independencia’ (2007).

En 2008 fue galardonado con el Premio Internacional de Ensayo de la Fundación Caballero Bonald.

La conferencia sobre la Edad Moderna en España tendrá lugar a las 20:00 horas en el Auditorio de Caja Castilla La Mancha en Toledo, ubicado en la calle Talavera, número 22, y que cuenta con capacidad para 450 personas. La entrada, como en las anteriores conferencias, es libre hasta completar aforo.

La historia moderna de España comienza con el reinado de los Reyes Católicos, en cuyo periodo se avanza de forma decisiva hacia la integración, bajo un único soberano, de los diversos reinos y territorios de la Península Ibérica. Fuera de ella, se anexiona el reino de Nápoles (1504), así como una serie de plazas en el norte de África, entre las que destaca Melilla. Además, el descubrimiento de América, que supone el impulso fundamental tanto económico como político.

La monarquía española se convierte, en un proceso iniciado al final de la Reconquista, en la nación más influyente del mundo. Y es que Carlos I de España y V de Alemania une bajo su mando la vasta herencia de las Coronas de Castilla y Aragón, así como el sacro Imperio Romano-Germánico y las posesiones de la Casa de Borgoña.

Es el comienzo de la llamada Monarquía Hispánica, de los Austrias o Habsburgo, que con Felipe II llega a su cima con la incorporación de territorios como las guarniciones de Toscana, las islas Filipinas, y sobre todo, el reino de Portugal, con su extenso imperio ultramarino en África, Asia y América.

Cuando el último rey de la dinastía de los Habsburgo, Carlos II de España, muere sin descendencia; Felipe de Borbón, sobrino nieto de Carlos II y nieto del rey de Francia, Luis XIV, le sucede en el trono con el nombre de Felipe V de España, inaugurando la dinastía de los Borbones.

A los pocos años de reinado, se produce la Guerra de Sucesión Española. Después vendrán los Decretos de Nueva Planta y el intento de supresión de los fueros y costumbres de los reinos y territorios que habían luchado contra Felipe V en la Guerra de Sucesión.

No se llegó a la unificación legal de España, pues, por un lado, los decretos, al ser diferentes para Valencia, Aragón, Baleares y Cataluña, afectaron de forma diferente a cada territorio, y además, tanto Navarra como las provincias vascongadas y el Valle de Arán, que no habían faltado a su juramento de lealtad a Felipe V, siguieron manteniendo sus fueros.

En 1713, España firma el Tratado de Utrecht con el que pierde sus posesiones europeas y deja de ser la primera potencia mundial. El resto del siglo XVIII, fue el siglo de la Ilustración. Fernando VI y Carlos III, hijos y sucesores de Felipe V, hacen una política de renovación que modernizó España, en lo que se conoce como Despotismo Ilustrado. En este siglo, si bien España continúa siendo una importante potencia, Francia y el Reino Unido pasan a ocupar un protagonismo cada vez mayor en el escenario internacional.