El 99,6% de este alumnado se escolariza en centros educativos ordinarios respondiendo al principio de una enseñanza inclusiva, que es posible gracias a su esfuerzo y la colaboración y el apoyo específico de los equipos de la de Ciegos de España (ONCE) y de las administraciones educativas, que trabajan tanto con los chavales como con los centros escolares y las familias, según ha informado la ONCE en un comunicado.

Esos 315 alumnos con ceguera y discapacidad visual grave se reparten de cara al nuevo curso 2018/19 entre los diferentes niveles educativos. 64 escolares comienzan la Educación Infantil; 83 están escolarizados en Educación Primaria; 40 han llegado a la Educación Secundaria Obligatoria; 14 cursan Bachillerato; 18 se preparan en la Formación Profesional; 24 se enfrentan a la Universidad; y 72 están inscritos en otro tipo de enseñanzas.

Para que los alumnos puedan alcanzar un rendimiento escolar pleno, es necesario que dispongan de todo el material adaptado —libros de texto, apuntes o cualquier otra documentación—, ya sea en braille o en cualquier otro soporte. Muchos de ellos, además, cuentan con tecnología de última generación facilitadas por la ONCE para seguir el curso en igualdad de condiciones.

En este sentido, de cara a este curso 2018/19, los estudiantes cuentan con nuevas herramientas de aprendizaje inclusivas, fruto de un intenso trabajo realizado por profesionales especializados en diferentes materias.

Una de ellas, por ejemplo es Braitico, el primer método oficial para aprender braille, que estará disponible en todas las aulas donde haya escolarizado algún alumno con discapacidad visual, cuyo sistema de lectoescritura sea el braille. Se trata de una herramienta desarrollada gracias al trabajo realizado por un importante número de profesores y educadores de la ONCE de toda España, bajo las directrices de la Comisión Braille Española (CBE).

EDICO permite convertir en tiempo real la signografía matemática estándar en braille, de tal forma que cualquier profesor puede enseñar la materia a un alumno con ceguera sin necesidad de conocer este sistema de lectoescritura. Además, se trata de una herramienta bidireccional, ya que si el estudiante escribe en braille en su ordenador cualquier fórmula matemática, el profesor la puede visualizar en la pantalla de forma estándar. Además, permite la comunicación con el resto de compañeros de la misma manera gracias a la combinación de braille, voz y tinta, convirtiendo a EDICO en una herramienta inclusiva dentro del aula.