La Ley de Acceso al Entorno de Las Personas con Discapacidad Acompañadas de Perros de Asistencia garantiza la equidad y justicia social de las personas con discapacidad de Castilla-La Mancha que “vivan o hayan decidido vivir un futuro mejor acompañados de sus perros”.

Así lo ha afirmado, durante su intervención en las Cortes de Castilla-La Mancha, la consejera de Bienestar Social, Aurelia Sánchez, quien ha recalcado que “hoy es un día muy importante para Castilla-La Mancha y para las personas que precisan de la compañía de un perro de asistencia para mejorar su vida y su autonomía personal”. Una norma con la que el estaba comprometida y que, ha avanzado la consejera, “hoy culmina con su presentación en estas Cortes para ser apoyada por todos los representantes de la ciudadanía de Castilla-La Mancha”, como finalmente ha sucedido.

La Ley de Acceso al Entorno de Las Personas con Discapacidad Acompañadas de Perros de Asistencia pretende reconocer y garantizar en el ámbito autonómico el derecho de acceso al entorno a las personas que, por razón de su discapacidad, precisen de un perro de asistencia para su autonomía personal.

Esta norma es “la más amplia de las existentes”, ha explicado la consejera, y reconoce no solo la “importante” labor que representan los perros guía circunscritos a la discapacidad visual, sino que incluye a los perros de señalización de sonidos, los de servicio, los de aviso y los que acompañan a las personas que padecen espectro del autismo.

La nueva normativa reconoce como perro de asistencia no solo a los adiestrados para guiar a una persona con discapacidad visual, sino también a aquellos que hayan sido seleccionados y adiestrados para dar apoyo físico y psicológico a personas con algún tipo de discapacidad, pudiendo cumplir múltiples tareas como guiar por el entorno, ayudar en el entorno del hogar, emitir ladridos de aviso o pulsar pulsadores de emergencia.

Además, no solo amplía la terminología de perro guía por el de asistencia, sino que procura fijar con mayor concreción las pautas y requisitos para garantizar con la máxima efectividad “el derecho de acceso, de circulación y permanencia en cualquier espacio, instalación o establecimiento de uso público de las personas con discapacidad”, ha continuado Sánchez. Por tanto, se amplían también los lugares a los que pueden acceder los perros de asistencia, por ejemplo, el entorno laboral, espacios de titularidad privada de uso colectivo como las comunidades de vecinos, los centros comerciales, religiosos o de culto, museos, bibliotecas, cines, exposiciones, piscinas hasta el margen de la zona de agua o los espacios naturales donde se prohíba el paso a los animales. Solo se restringirá su acceso a los quirófanos, zonas de cuidados intensivos, de manipulación de alimentos, el interior de las piscinas y de las atracciones de los parques.

Evolución de la metodología de adiestramiento en los últimos años

Durante su intervención, la titular de Bienestar Social se ha referido también a la destreza y sensibilidad que han demostrado determinadas razas de perros y a la evolución de la metodología de adiestramiento en los últimos años, demostrando el aprendizaje del perro en la solución de problemas, toma de decisiones o el aprendizaje de conceptos, y potenciando el trabajo en equipo del perro y su guía.

En España hay 1055 perros guía registrados en España, 21 de ellos en Castilla-La Mancha, pero existe el convencimiento de que “puede haber una demanda mayor”, por lo que, ha explicado, se irá incrementando a las demás discapacidades previstas en la presente Ley.

Además, el texto recoge la creación de un Registro de perros de asistencia en Castilla-La Mancha y un Registro de Unidades de Vinculación perro de asistencia-usuario que estará adscrito a la Consejería de Bienestar Social, en el que se inscribirán los documentos derivados de las resoluciones de reconocimiento, suspensión o pérdida de la condición de perro de asistencia.

También contempla un régimen sancionador amplio en función de la gravedad en el incumplimiento del articulado de la norma, contemplando sanciones que van desde los 150 euros a los 10.000 euros si se impide el acceso o permanencia de las personas con su perro de asistencia en el entorno laboral o se priva de forma intencionada a una persona de su perro de asistencia.

Sánchez ha querido recordar que el Gobierno de Castilla-La Mancha se comprometió a impulsar el desarrollo normativo de los perros de asistencia en la región en un acto celebrado en con motivo del Aniversario de la . También ha recordado su visita a las instalaciones de la de la entidad, invitación que se hizo extensiva a los grupos parlamentarios de las Cortes, y en la que pudieron conocer de cerca “las bondades de los perros guía de la ONCE” y el trabajo que se lleva a cabo con estos animales para que aporten plena seguridad y autonomía a las personas ciegas, un adiestramiento que, ha destacado, es emocional porque es “necesario que los perros disfruten aprendiendo”.

Con la aprobación de esta ley, ha afirmado, el Gobierno del presidente cumple su compromiso con la , con el con Discapacidad de Castilla-La Mancha (CERMI) y, muy especialmente, con todas aquellas personas de han decidido adoptar a un perro de apoyo y asistencia para mejorar su calidad de vida y su autonomía, y hacerlo con la compañía y el afecto de este animal tan social. Y cumple “no solamente presentando esta Ley sino comprometiéndose a velar por su estricto cumplimiento”, ha afirmado.

Ha destacado, además, que esta ley fruto de la voluntad del Gobierno pero también de la colaboración de personas, entidades de ciudadanía y sus representantes en las Cortes, y que, junto con la de Protección y Apoyo Garantizado para Personas con Discapacidad justifican el trabajo de la legislatura, en la que “se han sentado las bases para afrontar un futuro con garantías para conseguir que las personas con discapacidad y la ciudadanía esté muchísimo mejor”, porque el Gobierno liderado por el presidente “es un Gobierno que escucha, que se preocupa y que avanza para construir una región con una sociedad mejor, con mayor bienestar para toda la ciudadanía y especialmente para las personas con discapacidad”.

Sánchez ha comenzado su intervención expresando su agradecimiento al Comité Español de representantes de personas con discapacidad en Castilla-La Mancha, a la (ONCE) y a la por el “apoyo y el trabajo desempeñado a lo largo de estos meses para hacer posible la elaboración de esta ley”.

También ha extendido su gratitud a las consejerías de Sanidad, Fomento, Agricultura, y , a la de Castilla-La Mancha por su participación en reuniones informativas de la norma, así como a los diputados y diputadas de los grupos parlamentarios popular, socialista y podemos por la presentación debate y acuerdo de las enmiendas que han “ayudado a mejorar el texto” de la ley.

Asimismo, ha felicitado al equipo de la Consejería de Bienestar Social, al director general de Mayores y Personas con Discapacidad, , a la secretaria general de la Consejería, , al personal funcionario del y de la , y a los profesionales de las diferentes entidades que han participado en el diseño y articulado de esta Ley.

Ha querido personalizar especialmente su agradecimiento en Alejandro Lara, miembro del gabinete jurídico de la Consejería de Bienestar social, que “cada día acude a su puesto de trabajo acompañado de su perro guía Job, que es un compañero más de la Consejería, y que con sus aportaciones ha permitido un texto normativo, riguroso y más amplio de los existentes en otras comunidades autónomas”.

Desde la tribuna de invitados, han seguido el debate representantes de la ONCE y del CERMI.