En declaraciones a los medios este lunes, Díaz ha comentado que el plazo de presentación finalizaba el día 5 de abril pero, en una práctica “habitual en otros parlamentos y en este mismo” se amplió ocho días en una decisión en la que “los miembros de la Mesa estaban de acuerdo”. Por ello, el Grupo Parlamentario Podemos presentó sus enmiendas al texto el día 5 de abril.

“Posteriormente el PP de nuevo faltó a su palabra invalidando este acuerdo y esta prórroga”, ha continuado la diputada, considerando este hecho como “una vergüenza” y asegurando que el PP “boicotea continuamente cualquier iniciativa que es importante para la ciudadanía”.

La parlamentaria ha hecho hincapié en que esto es “una muestra más de la falta de respeto del PP por las instituciones y el juego democrático” y ha incidido en que “es grave que sucedan estas cosas en la cámara de todos, donde se supone que venimos a trabajar y no a torpedear iniciativas que son importantes para la ciudadanía”.

“Habría que preguntarle al PP cuál es su interés para dejar fuera de esta ley a Podemos Castilla-La Mancha y, sobre todo, por qué continuamente falta a su propia palabra”, ha sostenido

Por todo esto, ha insistido en que la opinión del Grupo Parlamentario Podemos es que una ley “sin debate, sin acuerdo y sin posibilidad de modificación no es una ley, es una imposición” y, por ello, “no se debería dar lugar al trámite parlamentario”.

PARALIZAR LA TRAMITACIÓN

A preguntas de los medios, María Díaz ha detallado que el Grupo Parlamentario Podemos no puede paralizar la tramitación de la Ley de Mecenazgo porque esta no es una iniciativa suya sino del Gobierno regional, pero ha repetido que “con estas condiciones, esta ley ni se debería ni se puede tramitar”.

“Habrá que preguntarle a los otros grupos qué es lo que piensan”, ha apuntado, opinando que “todos los grupos parlamentarios deberían tener asegurado el derecho al debate público de sus enmiendas y propuestas”.

Díaz ha finalizado afirmando que Podemos es “siempre partidario del debate y del diálogo” y ha recalcado que esta es “una cuestión del derecho de un grupo parlamentario”. “Cuando uno da su palabra no puede faltar a ella por un interés partidista, político o no se de qué tipo”, ha concluido.