Así lo ha asegurado este miércoles en la Comisión de Agricultura de las Cortes de Castilla-La Mancha la directora general de Agricultura y Ganadería, , quien ha señalado que esta decisión se toma con el fin de “garantizar que los viticultores disponen de tiempo suficiente para ejecutar con garantías sus plantaciones”.

Ponce ha indicado que las solicitudes de estas ayudas a la reestructuración del viñedo se presentaron en el verano de 2017 y que en total fueron 1.819 las presentadas, abarcando un total de 5.296 hectáreas y unos 28 millones de euros.

REESTRUCTURACIÓN EN 2018

Respecto a la reestructuración del año 2018, con dos años de ejecución, la directora general ha explicado que se publicó el pasado mes de febrero, estando actualmente en tramitación las solicitudes. “Aún desconocemos el presupuesto porque se asignará por el Ministerio previsiblemente este mes de junio”, ha añadido.

En esta orden, ha proseguido, se ha continuado por incentivar los mismos objetivos que en 2017 y se sigue permitiendo el pago mediante contribuciones en especie, se “ha dado un giro” al tratamiento de las personas jurídicas dedicadas a la agricultura para que también puedan acceder a dicha forma de pago y se da la oportunidad de volver obtener ayudas a las superficies que han finalizado sus compromisos.

En concreto, ha indicado que en esta orden se han solicitado un total de 86,8 millones de euros repartidos en dos campañas de pago: 59 a pagar en 2019 y 27,7 a pagar en 2020. Además, se han presentado 4.153 solicitudes abarcando 16.000 hectáreas.

CONVOCATORIA DEL 2019

También se ha referido Ponce a la convocatoria del 2019, para señalar que el Ejecutivo está trabajando en los procesos de comunicación de las ayudas y que, al igual que anteriores convocatorias, se ha reforzado el objetivo estratégico de calidad y el objetivo de fomento de la integración de entidades asociativas agrioalimentarias.

“A día de hoy sabemos que, como mínimo, existirá una convocatoria más de reestructuración ligada al programa de apoyo 2019-2023 y la decisión de la continuidad de las ayudas está en la mesa de y está por tomarse”, ha indicado, para agregar que el Gobierno regional hará “lo que esté en su mano” por asegurar un presupuesto que cubra los fondos previstos hasta 2023.

Por último, ha aclarado que la reestructuración es solo una de las medidas en las que se apoya la Junta para desarrollar e impulsar el sector y que hay más instrumentos que se aplican para fortalecer la reputación de los vinos de Castilla-La Mancha en el exterior. Además, ha defendido el impulso de sistema de pago por calidad, señalado que creará una tendencia a cuidar el sistema de cultivo para mejorar los parámetros de las producciones.

Por su pare, el diputado del PSOE Emilio Saez ha valorado que se diferencien en las ayudas las que son para reconversión varietal, la reimplantación de viñedo y la mejora de las técnicas. “Para ello necesitamos algo tan básico como el agua. Sin agua no hay futuro y hay que defenderla con uñas y dientes”.

Finalmente, la diputada del PP ha asegurado que el Gobierno regional ha ocasionado la pérdida de 25 millones en este sector en los años 2016 y 2017, “por lo que Castilla-La Mancha ha pasado de recibir más de la mitad de los fondos nacionales del sector del vino a percibir el 29,7% en 2016 y el 34% en 2017 a pesar de ser el mayor viñedo del mundo”.