En una entrevista con RNE, recogida por , ha insistido en que “primero, hay que usar los recursos a disposición ante de echar mano de un agua que es inexistente en otros ríos” como el Tajo, cuyos embalses de cabecera se encuentran actualmente por debajo del 9,5% de su capacidad.

“Es infumable que durante años no se hayan usado unas desaladoras que han costado 550 millones de euros y que ahora la sequía provoque que sí se usen”, ha lamentado el líder socialista.

Igualmente, ha alertado de que a esta “sequía estructural” que también sufre el Tajo, hay que sumarle que “se somete al río a trasvases ilegales”.

Por último, ha vuelto a mostrarse partidario de “un auténtico acuerdo de Estado que hable de otros usos del agua”. “No se trata de un debate político electoral, sino de asumir que el agua en España es un bien escaso”, ha enfatizado.