En este sentido, el ha debatido sobre la necesidad de compensar con urgencia a los sectores afectados por los aranceles que ha impuesto recientemente el y que, en el caso de España, afecta a productos como el vino, el queso, el aceite de oliva y los licores, según ha informado la Junta en nota de prensa.

La base para el debate es un documento de posición presentado por la delegación española, al que se ha sumado el Gobierno de Castilla-La Mancha y con el que, tal y como ha apuntado la directora general de Asuntos Europeos, , Castilla-La Mancha ha “reiterado” su apoyo para “reforzar” la Política Agraria Común (PAC).

Se trata de una iniciativa impulsada por el Gobierno de Castilla-La Mancha —concretamente la petición la hizo el presidente, , durante la celebración del Foro Mundial de la Alimentación el 2 de diciembre—, “para solicitar reforzar las negociaciones con Estados Unidos y que se establezcan medidas económicas compensatorias” para la industria agroalimentaria por esa subida del 25 por ciento en los aranceles que aplica el gobierno americano y que “amenazan a nuestros intereses económicos y comerciales”, ha subrayado Marco.

La directora general de Asuntos Europeos ha insistido en lo “injusto” de la decisión del Gobierno de Trump que castiga al sector agroalimentario, “condenándolo a la pérdida económica e incluso la quiebra de las empresas”.

Numerosas regiones apoyan este documento de la delegación española, que insta a la Unión Europea a alcanzar un acuerdo fructífero para remediar la situación actual, compensar a las empresas afectadas y planificar medidas de mitigación para los sectores y productos que pudieran verse afectados por los próximos resultados de los litigios entre la UE y Estados Unidos en la (OMC).