Esta situación otorga un valor añadido a la ganadería de Castilla-La Mancha, “ya que permite una mayor rentabilidad y competitividad de nuestras explotaciones e impulsa el reforzamiento de las acciones de lucha contra enfermedades sobre las que ya se está actuando, así como a plantearse y afrontar nuevos retos en la sanidad animal de nuestra ganadería”, ha explicado Martínez Arroyo, según ha informado en nota de prensa la Junta.

, según Martínez Arroyo, supone “un estímulo” tanto para las Administraciones Públicas como para los sectores productivos, una mejora de la situación sanitaria y un “innegable” aporte a la salud pública —al tratarse de una zoonosis—.

Además, ha subrayado que se ha conseguido con el esfuerzo de la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, de los Servicios Veterinarios Oficiales, la red de de Sanidad Animal, de veterinarios de explotación y Agrupaciones de Defensa (ADSGs) de la región y, de la colaboración estrecha de los ganaderos y del sector en la aplicación de los Programas Nacionales de Erradicación en la región desde hace más de 20 años.

La brucelosis es una enfermedad infectocontagiosa que tiene importantes consecuencias económicas en las explotaciones ganaderas, dada su influencia en la producción, en la restricción al uso de la leche y movimiento pecuario.

GANADEROS DE OVINO Y CAPRINO

Este estatus sanitario implica una flexibilización de algunas medidas sanitarias que se vienen aplicando hasta ahora. En el caso de la brucelosis ovina y caprina, Albacete, Cuenca y Guadalajara, “que han alcanzado el estatus sanitario máximo en esta enfermedad”, cuentan con una ventaja competitiva adicional, ya que en estas provincias no se requieren pruebas sanitarias de brucelosis previas al movimiento, y solo se realizará anualmente el saneamiento, a modo de centinela, sobre el 10 por ciento de los animales.

En el caso de la brucelosis bovina, el saneamiento anual que debe realizarse a todos los bovinos mayores de 12 meses en todas las explotaciones de Castilla La-Mancha, a partir de ahora solo será necesario llevarlo a cabo a los mayores de veinticuatro meses en el 20 por ciento de los rebaños.

Además, los movimientos de animales pueden realizarse sin necesidad de chequeos previos, lo que facilita enormemente los intercambios comerciales. Las exportaciones españolas de animales vivos están en continuo aumento.

En el caso del ganado bovino, en 2016 éstas supusieron más del doble que lo exportado en 2015, y esta tendencia se mantiene en 2017, ya que, en lo que va de año, han salido un 58 por ciento más de animales de lo exportado en el mismo periodo del 2016.

La Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha, con un censo en ganado bovino de unas 452.000 cabezas, muy inferior al de otras comunidades autónomas vecinas, destaca en el conjunto de exportaciones a nivel nacional, suponiendo lo exportado por Castilla-La Mancha el 25.8 por ciento del total nacional, en el primer semestre del 2017.