Más de 40.000 castellano-manchegos recorrieron hoy las calles de Talavera de la Reina (Toledo) en defensa del Tajo, manifestación que, bajo el lema ‘Por nuestros ríos, por nuestro futuro’, concluyó con la lectura de un manifiesto que sirvió de altavoz de los miles de asistentes que representan la lucha “por recuperar nuestros ríos y nuestra identidad”.

El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, quiso sumarse también al río humano de gente que inundó Talavera para reclamar la dignidad de nuestros ríos y dejar clara la postura de la Región en contra del trasvase Tajo-Segura, tal y como recordó el portavoz de la Plataforma en defensa de los ríos Tajo y Albercha, Miguel Ángel Sánchez, que fue el encargado de leer el manifiesto.

El presidente del Gobierno regional aseguró durante el transcurso de la multitudinaria manifestación, que “aquí esta la sociedad de Castilla-La Mancha y sobre todo aquí están los ciudadanos. La gente tiene muy claro la importancia que tiene el agua para nuestro desarrollo y esta marcha es una buena prueba de ello”.

Asimismo, Barreda subrayó que Castilla-La Mancha es una región solidaria en materia de agua como viene demostrando desde hace años, y matizó que “agua para beber sí, pero no para desarrollo insostenibles”.

La manifestación, que recorrió las principales calles de la Ciudad de la Cerámica, estuvo respaldada por más de doscientos colectivos sociales de Castilla-La Mancha, entre los que se encontraban diferentes asociaciones vecinales, medioambientales, organizaciones sindicales, agrarias, empresariales, deportivas, partidos políticos, representantes de los ayuntamientos de las principales ciudades de la ribera del Tajo, del Parlamento de Castilla-La Mancha y de la Federación de Municipios de Provincias. Por nuestros ríos, por nuestro futuroLa marcha estuvo encabezada por una pancarta principal bajo el lema “Por nuestros ríos, por nuestro futuro” portada por los portavoces de la Plataforma en Defensa de los Ríos Tajo y Alberche.

En una segunda cabecera, compuesta por partidos políticos y con el mismo lema que la anterior, se encontraban el presidente Barreda; la consejera de Economía y Hacienda, María Luisa Araújo; el consejero de Agricultura y Desarrollo Rural, José Luis Martínez Guijarro; el consejero de Vivienda y Ordenación del Territorio, Julián Sánchez Pingarrón; el alcalde de Toledo, Emiliano García-Page; el alcalde de Talavera, José Francisco Rivas, y diputados de las Cortes de Castilla-La Mancha; El alcalde de Aranjuez, Jesús Dionisio Ballesteros; la portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez; el presidente de la Diputación, José Manuel Tofiño; la consejera de Administraciones Públicas y Justicia, Magdalena Valerio, y la consejera de Industria, Ener´gia y Medio Ambiente, Paula Fernández, entre otros.

Los manifestantes alzaron miles de banderas de Castilla-La Mancha exigiendo el fin del trasvase y reclamando su derecho a disfrutar de los ríos en cantidad y calidad suficientes para asegurar el desarrollo y el progreso de la Comunidad Autónoma.El manifiesto, que puso punto final a la convocatoria, recordó a todos los asistentes que aunque los ríos no son propiedad de nadie, Castilla-La Mancha sí pertenece a la cuenca del Tajo, y proclamó que, sin agua, “perdemos nuestra identidad y no somos nada”.

En contra del trasvase Tajo-SeguraLa protesta, que comenzó a las 12.00 horas, desde la Plaza del Pan para continuar por la calle Corredera, calle San Francisco (donde se incorporará una caravana de tractores), y calle Prado, concluyó en los Jardines del Prado con el manifiesto en el que se recordó que en “en los años setenta se consumó con el trasvase Tajo-Segura el mayor expolio de recursos en la historia de toda la cuenca del Tajo y de nuestra ciudad”.”Ello supuso, continuó Méndez, la pérdida del río para todos los ciudadanos y los pueblos ribereños. La cuenca se vio desde entonces privada de su recurso natural más importante y con tristeza e impotencia vimos cómo el escaso caudal que discurría por su cauce se reducía a las aguas residuales e industriales que generaban los seis millones de habitantes de la capital de España”.

Según indicó, “perdimos así no sólo un recurso fundamental para nuestro desarrollo, sino también un espacio verde, un componente fundamental de nuestra cultura, e incluso algo a lo que también tenemos derecho: un espacio de ocio con las playas fluviales que se repartían a lo largo de todas sus riberas, como nuestra añorada playa de los Arenales en Talavera o la de Safont en Toledo”.

El manifiesto asegura que “en la actualidad soportamos el mayor trasvase del territorio nacional, el del Tajo al Segura. Pero es tal la codicia hidrológica de la clase política de algunos territorios que se pretende un nuevo trasvase desde el cauce medio del río, en Extremadura, además de nuevos embalses para trasvasar desde el río Tiétar o el Guadyerbas, también en tierras de nuestra comarca, lo que supondría el expolio total de los últimos ríos vivos del centro peninsular.

Esto se agrava con las concesiones abusivas a los regantes del Trasvase por un periodo de setenta y cinco años”. “Los pueblos y ciudades ribereños del Tajo llevan siendo solidarios más de treinta años, pero parece que esta circunstancia es una patente de corso para seguir expoliando nuestros recursos naturales, y dejarnos así sin ríos en aras a un concepto insostenible del desarrollo”, apuntó.

La vicepresidenta del Gobierno de Castilla-La Mancha, María Luisa Araújo, destacó que es un gusto ver cómo todos los castellano-manchegos estamos unidos en defensa de un recurso vital, el agua, para nuestro desarrollo y nuestro futuro.Castilla-La Mancha se moja en defensa del agua.

Por su parte, la portavoz del Gobierno regional, Isabel Rodríguez, resaltó la importancia de que la manifestación sea una iniciativa ciudadana, lo que demuestra que los castellano-manchegos “nos mojamos en defensa del agua para nuestra tierra”.

El presidente de la Asociación de Municipios Ribereños de Entrepeñas y Buendía, Julián Rebollo, aseguró es imposible trasvasar de donde no hay y animó al Levante español a mirar hacia el mar en lugar de centrarse continuamente en el trasvase Tajo-Segura pues Castilla-La Mancha no tiene la posibilidad de acudir a las desaladoras.

El alcalde de Talavera, José Francisco Rivas, agradeció a todas las personas que se trasladaron hasta la ciudad para defender los intereses de Castilla-La Mancha, y apostó por la defensa de un Tajo concebido para unir la península con el Atlántico, no con el Mediterráneo.

También estuvo en la manifestación el alcalde de Toledo, Emiliano García-Page, que apuntó que Castilla-La Mancha no tiene agua, pero sí tiene la razón, y, añadió, “ésta se mide por personas, y hoy somos muchos”.

No faltó a la cita el alcalde de Aranjuez, Jesús Dionisio Ballesteros, que reivindicó el caudal ecológico reflejado en el Plan de Cuenca del Tajo a su paso por en Aranjuez, además de la depuración de las aguas del Jarama y del Guadarrama, y mostró su rechazo a un trasvase desde el Tajo medio.