Así lo ha expresado esta tarde durante su intervención en el inicio de la XIII Feria de los Sabores de la , un acto que se ha celebrado tras la entrega de premios del X Concurso Regional Vinos de la Tierra del Quijote ‘1.000 no se equivocan’, que ha dado paso a la apertura oficial de esta feria de la gastronomía que se extenderá hasta el domingo en la localidad de Alcázar de (Ciudad Real) y en la que participan 54 expositores de agroalimentarios y 14 de artesanía, ha informado la Junta en nota de prensa.

Junto a la alcaldesa del municipio, ; el presidente de la Diputación de Ciudad Real, , y otras autoridades locales, provinciales y regionales, así como representantes del mundo agroalimentario de la región y ciudadanos, ha señalado lo importante que es que el vino de la región se venda con ese “marchamo” de calidad que tiene gracias al esfuerzo de los profesionales del sector.

Y es que al final, ha señalado, quien más sabe del vino, es el propio consumidor que es quien decide el producto que quiere adquirir, por lo que es imprescindible que se trabaje de la mano, entre las administraciones y el sector, para que “nuestros mejores productos se ofrezcan en nuestros mejores restaurantes de Castilla-La Mancha” y que se apueste por la cultura gastronómica realmente para que cuando llegue un cliente a un establecimiento “lo primero que se diga es que tenemos productos de Castilla-La Mancha, los mejores del mundo”.

“Hemos conseguido pasar en muy poco tiempo”, ha resaltado Martínez Arroyo, “de un 13 al 15 por ciento de la riqueza que genera la agroalimentación en la región, el dato más alto en términos relativos existente en cualquier otra región de España y hay que seguir apostando por ella”, ha subrayado.

En pleno corazón de La Mancha, el consejero se ha referido a esta zona como uno de los lugares de los que la región donde vive mucha gente y “la gente está porque siempre ha habido industria agroalimentaria”.

De esta forma, ha tenido también palabras para los 150.000 agricultores y ganaderos de una región, Castilla-La Mancha donde habitan dos millones de ciudadanos, y en la cual, productos tan “nuestros” como el vino o el ajo no existirían “si ellos no existieran”, porque “son la clave del éxito y gracias a ellos es posible presumir en casi cualquier rincón del mundo con los productos de Castilla-La Mancha”.