“Si no hago el homenaje, la gente del pueblo se me enfada”, ha indicado a su alcaldesa, , quien ha insistido en que se trata, en todo caso, de “una cuestión nuestra, de la gente , algo particular” porque “nos gusta recordarlos”.

En cuanto al estado del monte afectado por un fuego que asoló más de 13.000 hectáreas de pinares, la también diputada delegada de ha señalado que, aunque en un principio se trabajó en aquellas zonas donde “no salía nada” de manera natural, en la mayoría, después de doce años “se está regenerando espontáneamente”.

Ha reconocido que la falta de lluvias de este año ha conllevado que la recuperación vaya “algo más lenta” pero de igual modo ha incidido en que, como en la zona ha llovido durante los meses de junio y julio, “está espectacular, precioso”.

Sin embargo, ha señalado que en muchos sitios no serán de pinar porque “no existen pinos padre” sino que será roble, algo que no preocupa a Enjuto porque “el hecho de que haya alternancia de diferentes tipos de árboles ayuda como cortafuegos naturales”.

El origen de este fuego fue una barbacoa que unos excursionistas realizaron en un merendero situado en las inmediaciones de la Cueva de los Casares, en el municipio de Riba de Saelices.