En concreto, según el escrito de acusación al que ha tenido acceso Europa Press, la Fiscalía pide cuatro años y medio de prisión para el principal acusado —que es también la víctima a la que pretendían echar— J.J.A.A., mientras que para otros dos —J.M.L. y L.M.L.— solicita 15 meses de cárcel, y para el resto una multa.

Los hechos ocurrieron el 3 de noviembre de 2015 cuando los acusados, “junto con más personas cuya identidad no ha podido determinarse” acudieron por la tarde al domicilio de la víctima para pedirle que se marchara del pueblo por considerar que, con su conducta, “estaba desacreditando la conducta de la comunidad gitana de Valdepeñas”.

A continuación llegó el patriarca quien, ante la negativa de la víctima a marcharse, la agarró del pecho a la vez que alzaba la garrota que llevaba en la mano, volviendo a conminarle a que abandonara el pueblo, a lo que J.J.A.A reaccionó de forma agresiva, lo empujó y el resto de hombres, “con ánimo de menoscabar su integridad física”, se abalanzaron sobre él y lo tiraron al suelo golpeándole.

A su vez, en el transcurso de la pelea, J.J.A.A. le mordió un dedo pulgar al patriarca, que finalmente tuvo que ser amputado, tras lo que llegaron los agentes de policía que, ante la agresividad, tuvieron que efectuar disparos al aire que causaron un momento de confusión en el que el principal acusado y víctima aprovechó para huir mientras otros de los acusados comenzaron a golpear el coche de la esposa de J.J.A.A, hasta que fueron detenidos.