Según ha explicado la organización en un comunicado, el objetivo es encontrar la causa de la “injustificada caída” de los precios de la leche de ovino y de caprino, así como garantizar la recogida de la leche a los ganaderos y mantener los niveles de producción.

El secretario general de la organización agraria, , se reunió en marzo con el director general de Industrias Agroalimentarias del Ministerio, , a quien solicitó que incluyera el queso en el Programa de Controles.

A través de este programa, la y control Alimentarios (AICA) somete a ciertos productos sensibles a un control especial, cuando en los puntos de venta se detectan precios anómalamente bajos. En este sentido, el , Alimentación y Medio Ambiente ya ha anunciado que próximamente incluirá el queso de mezcla en este sistema de vigilancia cuyo objetivo es el correcto funcionamiento de las cadenas de valor.

Según ha dicho Fresneda, “no existe ningún problema de calidad alimentaria, simplemente se trata de un posible fraude en la etiqueta. Concretamente, las sospechas recaen en que los porcentajes de leche de vaca, oveja y cabra declarados en la etiqueta no sean los que realmente se han empleado en la elaboración”.

Por ello, en la última Mesa de Coordinación de la Calidad Alimentaria celebrada, el Ministerio ha dado instrucciones a los servicios autonómicos competentes en el Control de la Calidad y Defensa contra Fraudes, para que, dentro del marco de las inspecciones programadas para este año, incluyan controles a los quesos de mezcla, que se efectuarán con nuevas técnicas analíticas que permitirán cuantificar, de manera fiable, el porcentaje de leche de cada especie utilizada.

Por último, Asaja de Castilla-La Mancha ha manifestado que “este es el camino para equilibrar la cadena agroalimentaria, impidiendo la posición de dominio de la industria, la distribución o el negociador frente a los productores, y garantizando, a través de la trazabilidad de los alimentos, la calidad alimentaria y la información veraz para los consumidores”.