A preguntas de los medios, tras prometer su cargo ante el presidente regional, Emiliano García-Page, y el presidente de las Cortes, , ha reaccionado de este modo a las críticas internas en su formación, desavenencias que han llevado al de Podemos Ciudad Real a presentar su dimisión en bloque.

El líder autonómico ha recordado que Podemos, nada más nacer, se dotó de una norma en base a la que las decisiones importantes “no las toman los secretarios generales, ni los diputados ni los consejeros, las toma la gente”. “Cuando la gente habla y habla tan claramente creo que los demás deberíamos callar y aceptar por una cuestión de democracia que decimos y practicamos, lo que el 80 por ciento de la gente ha dicho”.

Luego de valorar y defender que la “pluralidad de voces y opiniones en Podemos ha quedado de manifiesto desde el principio”, ha aventurado que “habrá quién ponga el énfasis en los riesgos, en las cuestiones que puedan salir mal”. “Mientras otros preferimos poner el énfasis en esto que —presente en el acto de toma de posesión— ha llamado valentía o audacia”, ha defendido.

“Si vinimos para gobernar y se abre una ventana hay que aprovecharla. La gente, mayoritariamente, lo ha entendido así y eso es lo que hemos hecho”, ha zanjado el secretario regional de Podemos en Castilla-La Mancha.

De forma previa, al prometer su cargo, el nuevo vicepresidente segundo del Gobierno regional ha defendido que trabajará cada día para “consolidar la igualdad de oportunidades de toda Castilla-La Mancha”.

Más tarde, antes de atender a los numerosos medios de comunicación que se han dado cita en el toledano Palacio de Fuensalida, Molina ha bromeado con el secretario de Organización de su partido, Pablo Echenique, sorprendido por la amplia presencia de la prensa, diciendo que éste es “un día histórico”.