En declaraciones a los medios tras mantener una reunión con el alcalde de (), , Montero ha dibujado la disyuntiva que debe afrontar cualquier gestor público ante la decisión de reducir la imposición tributaria.

“O bien baja la partida del gasto, que no sería conveniente en un momento de recuperación de derechos, o bien se incumplen las reglas de estabilidad, una cuestión irresponsable con los compromisos que tenemos con Bruselas”, ha razonado la ministra de Hacienda en funciones.

Montero ha argumentado que “las comunidades tienen que ser responsables”, comportamiento que ha generalizado a todas las administraciones ante la exigencia común de “velar por el cumplimiento estricto de las reglas de estabilidad”.

“Cada comunidad es corresponsable de que funcione el sistema de financiación con una cierta homogeneidad”, ha argumentado la ministra de Hacienda en funciones, antes de advertir, con independencia del ejercicio de cada comunidad de su capacidad normativa sobre los impuestos, sobre el hecho de que haya “diferencias significativas con las obligaciones fiscales dependiendo de donde viva cada uno”.

“Tenemos que velar por que esas cuestiones no nos lleven a cuestiones no deseables”, ha explicado Montero, quien ha apuntado, en ese sentido, la posibilidad de que “un recorte del gasto social nos haga retroceder en un momento de recuperación económica”.

Por otra parte, la ministra de Hacienda en funciones ha vuelto a reiterar el llamamiento a Unidas Podemos para alcanzar un acuerdo programático de cara a la investidura de , pretensión a la que ha añadido que “la abstención de la derecha”, con el objetivo de que “no dependa el Gobierno futuro del apoyo de los partidos independentistas”.