Como ha informado Caja Rural en nota de prensa, la mejora en la calificación se acompaña del reciente alza del rating del Riesgo Soberano Español y ratifica la solvencia de la entidad financiera, fruto de su baja morosidad y del alto ratio de capital total que presenta.

De esta modo, en lo que hace referencia a los indicadores de riesgo crediticio, la ratio de morosidad de Caja Rural Castilla-La Mancha mejoró hasta el 2,80 por ciento al cierre de 2017, frente al 3,16 por ciento del ejercicio anterior. La media del sector fue del 7,79 por ciento al cierre de 2017.