El secretario de Estado de Medio Ambiente en funciones, Hugo Morán, considera que es “de justicia” que los Municipios Ribereños de Entrepeñas y Buendía estén en los órganos de gestión del trasvase, como ya lo está la Mancomunidad de los Canales del Taibilla, y cree que esta presencia tendría que “satisfacer” al y a la Diputación de Alicante y no debe suponer “ningún trauma”.

De esta manera se ha pronunciado Morán en la localidad ribereña de (Guadalajara), a preguntas de los periodistas, después de que este lunes el Gobierno murciano y la Diputación de Alicante avisaran de que no permitirán que se recorte ni un solo litro de agua del trasvase, que buscarán alianzas y que no entienden que los ribereños estén en los órganos de gestión.

“Lo que se hace es que igual que la cuenca demandante tiene su representación, que la tenga la cedente. No creo que eso deba suponer ningún trauma ni a un territorio ni a otro”, ha insistido Morán.

“Creo que más que preocuparles, les tendría que satisfacer, porque van a tener la posibilidad de que se conozca de la mano de los representantes del propio territorio los criterios de acuerdo a los cuales se maneja la gestión de una infraestructura que la ley nos obliga a gestionar”, ha precisado el secretario de Estado, acompañado en su visita de los alcaldes de los municipios ribereños y del vicepresidente del , .

En una visita sobre el terreno a la comarca ribereña, tal y como se había comprometido con el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y acompañado, entre otros, de una representación de los pueblos afectados por el trasvase, Morán ha señalado que “utilizar lenguaje bélico” no parece ser lo más adecuado, en referencia a la batalla final anunciada desde Murcia por el tema del agua y del trasvase.

Ha realizado estas declaraciones minutos antes de visitar la zona y alguno se los municipios ribereños que ahora requieren del abastecimiento de agua mediante cisternas de la Diputación de Guadalajara, donde ha señalado que espera que las obras demandadas por estos pueblos para garantizar su abastecimiento estén en “definitivamente resueltas en no muchos meses”. “Esto es un derecho y hay que atenderlo”, ha aseverado.

En declaraciones a los periodistas, el secretario de Estado de Medio Ambiente ha incidido también en que se va a tener que asumir la realidad de que las decisiones climáticas no pueden estar condicionadas por las decisiones políticas tras insistir en que él es más partidario de adecuar las respuestas políticas a las realidades físicas “y no al revés”.

A su juicio, es dentro de este marco donde se debe encontrar la fórmula para que los territorios que vayan adecuando a las nuevas realidades.

“OBLIGADOS A REPENSAR”

El secretario de Estado ha reconocido que, de una u otra manera, la necesidad de garantizar un caudal ecológico por encima del que hoy atiende las necesidades del Tajo “obliga a repensar” los mecanismos de las reglas de desembalse, y por lo tanto, afectará al sistema en su conjunto.

En cuanto a los plazos, ha apuntado que la planificación viene tasada por normativa marco europea, y ha explicado que, en este caso en concreto, el proceso de consultas públicas se abrirá probablemente en la segunda quincena del mes de septiembre, y a partir de ahí se iniciaría un periodo de participación ciudadana de seis meses, y acto seguido tocaría ya la puesta en marcha de la elaboración del plan en su primer borrador.

Morán ha recordado que todos los planes de cuenca tienen que estar aprobados a finales de 2021. Y en cuanto a si ese cambio DE normativa en el horizonte de varios años va a implicar que el Memorándum del Tajo cambie, ha dicho que el informe que se va a solicitar al CEDEX pretende buscar una fórmula para conseguir que en los embalses de cabecera haya una lámina de agua razonable que ponga fin al estrés hídrico actual.

En este sentido ha apuntado igualmente que dicho informe debe tener en cuenta las previsiones de futuro y así establecer un mecanismo que garanticen una capacidad de retención suficiente de agua.

CINCO SENTENCIAS A FALTA DE CUMPLIR

En cuanto a la vertiente de judicialización que hay en estos momentos en torno a los caudales de agua, ha explicado que hay que cumplir aún con cinco sentencias que determinan la obligación de dotar al Tajo del caudal ecológico y que ello conlleva una revisión de toda la normativa de la infraestructura.

En este sentido, ha indicado también que dichas sentencias determinarán “con claridad” que el mecanismo de gestión y planificación con el cual se mantenían los niveles de caudales ecológicos del Tajo en el ciclo de planificación vigente no atendían a las exigencias de la directiva marco del agua y que, por lo tanto, deberían ajustarse a las mismas, que según ha puntualizado, es lo que se está haciendo ahora.

Morán ha querido compartir con los alcaldes de la zona un “diagnóstico de situación” de los embalses coincidiendo con el planteamiento de una nueva derivación, y trasladarles a ellos y al Gobierno de Castilla-La Mancha cual es la planificación sobre la cual trabaja el Ministerio para resolver algunas de las carencias históricas de estos pueblos.

Sobre cuando podrían estar los caudales del Tajo incorporados al Plan de Cuenca ha dicho que es de aquí a finales de 2021, y en este sentido ha dicho que hay un corto y medio plazo para resolver cada una de estas cuestiones, no ha hablado de largos plazos.Por último, ha señalado que su visita a esta zona ya era un compromiso anterior al planteamiento de este nuevo trasvase.