Tras “el difícilmente comprensible error del mes pasado”, la Mancomunidad de Aguas de Municipios Colindantes de los Embalses de Entrepeñas y Buendía vuelve a ser invitada oficialmente a la sesión de febrero, donde volverá a tener voz, “pero no voto”.

“A nadie se le escapa que el Mar Menor está a punto de volver a colapsar, lo indican incluso las imágenes por satélite que ha facilitado la NASA esta semana”, explica , vocal de la mancomunidad.

“Si el quiere, como manifiesta, actuar en origen y no cómo ellos mismos indican, a final de tubería, deberían hacerlo literalmente cortando el flujo que alimenta a las más de diez mil hectáreas de regadío ilegal, más todas aquellas que lo fueron desde 1986 aunque posteriormente se regularizasen”, asegura.

Dicho esto, el también alcalde de ha manifestado que “a nadie se le escapa que el problema del Mar Menor nace con el trasvase, hace cuarenta años”. “Salvad al Tajo, salvad al Menor”, reclama, aunque no obstante lamenta que la misma supervivencia del Tajo ya debería ser un objetivo en sí misma para un ministerio que hace referencia a la ecología en su propio nombre.

No obstante, desde la asociación esperan que mientras no se cambien las reglas del trasvase y el propio funcionamiento de la Comisión de Explotación, el previsible resultado de cada mes será pedir prácticamente lo máximo. “Una condena perpetua a malvivir la mayor parte del tiempo en situación, irónicamente, de excepcionalidad, puesto que por defecto siempre gastamos el máximo y no ahorramos; la misma planificación que un ludópata o un drogadicto, gestión de miseria”.