El , en Toledo, dispone de un nuevo espacio expositivo dedicado a la colección permanente, que esta tarde ha inaugurado la consejera de Cultura, Turismo y Artesanía, , y donde se exhibirán 35 obras desde finales del siglo XIII hasta finales del siglo XVIII.

Organizado por el Gobierno de Castilla-La Mancha, la inauguración de esta tarde forma parte del proceso que se está llevando a cabo para reubicar la colección permanente del Museo, y que le permitirá al visitante “disfrutar de tres mil años de historia y de talento creativo a través de este museo”, ha señalado Herrero.

Tal y como ha explicado la consejera durante la inauguración, la apertura de esta sala se completará a lo largo de los próximos meses con la reubicación de la colección permanente del Museo de Santa Cruz en el crucero superior, con lo que “dignificamos de nuevo el museo, acercamos la cultura a los ciudadanos y lo convertimos en un extraordinario producto turístico”.

Acompañando a la colección de cerámica de Carranza, la planta superior acogerá en la Sala V el mundo gótico, medieval y mudéjar. En la Sala VI tendrá cabida el Renacimiento, y en la VII el manierismo y barroco. Además, esta Sala VIII se completará con obras del siglo XVIII al XX, y también con una selección de piezas desde la prehistoria hasta la época visigoda.

Durante su intervención, Herrero ha puesto de manifiesto la importancia de los museos como “lugares extraordinarios del saber, del conocimiento, de la investigación e incluso del ocio, y por lo tanto del turismo”, haciendo así referencia a la importancia de estos lugares como foco de “atracción turística de primer orden”.

Además, esta reubicación de la colección permanente, irá acompañada de su propuesta didáctica y pedagógica, haciendo así más interesante la visita a todos los públicos, especialmente al escolar.

En la inauguración también han estado presentes el director general de Patrimonio Cultural, Luis Martínez; el delegado de la Junta en Toledo, Fernando Mora, el delegado de Cultura, Turismo y Artesanía en la provincia, Jesús Nicolás, y el director del Museo, Alfonso Caballero.

Contenido de la exposición

La exposición permanente que ya está abierta al público acoge 31 cuadros, tres tinajas y una pila bautismal. En total, la sala cuenta con 13 obras anónimas, dos de El Greco y cuatro del Taller de El Greco, además de las piezas de Juan de Borgoña; del Maestro Paredes de Nava; de la Escuela de Granada; del círculo de Pieter Coecke; de la Escuela Luis de Morales; de la Escuela de Luis Tristán; de Cristóbal Ramírez; de José Ribera; de los talleres de José Ribera, Pedro de Mena y de Pedro Orrente; y una obra atribuida a Goya.

En su acceso a la sala, el visitante será recibido por ‘El Cristo de la luz’ (anónimo), para continuar por un recorrido en el que destacan piezas como ‘La Inmaculada Ovalle’, de El Greco, y que estuvo expuesta recientemente en el contiguo Edificio de Santa Fe con motivo de la exposición ‘El Greco. Toledo 1900’ de marzo a julio de este año.

Las obras de la colección están ordenadas cronológicamente y el recorrido finaliza con el ‘Cristo Crucificado’, atribuido a Goya, que es propiedad de la Diputación de Toledo. Otras obras reseñables son ‘La Piedad’ de Juan de Borgoña y ‘La Sagrada Familia’ de José Ribera.

Tal y como ha explicado la consejera, las obras que componen la nueva sala proceden en su mayoría de los fondos depositados en el Museo de Santa Cruz por la Iglesia Católica, en concreto por la Catedral de Toledo y por las Parroquias toledanas de San Nicolás de Bari, de Santo Tomé, de San Andrés y San Cipriano, de Santiago el Mayor, de los Santos Justo y Pastor, de Santa Eulalia y de Santa Leocadia.

La muestra también cuenta con cuatro piezas exentas (objetos) que se han colocado en el centro de la sala, en sentido longitudinal. Estas cuatro piezas son una pila bautismal, realizada por la Escuela de Toledo en el siglo XV y tres tinajas mudéjares de los siglos XIV al XVI.