“Ojalá el año que viene no haya que invertir esa cantidad porque la mayor parte de la población de Castilla-La Mancha ya no lo necesite y tenga condiciones de vida dignas”, ha defendido la nueva integrante del Gobierno regional, preguntada por los medios —tras prometer su cargo— sobre si considera suficiente la partida destinada a dicho plan.

Herranz, que ha defendido que poner en marcha este plan para buena parte de los castellano-manchegos es “un encargo relevante”, ha dicho que este nuevo Gobierno de Castilla-La Mancha que va a ser de “cooperación por objetivos” tiene como principal misión elevar a derecho las condiciones de vida dignas para los habitantes de Castilla-La Mancha.

A MOLINA NO LE PREOCUPA EL GASTO

En términos parecidos se ha expresado el líder de la formación morada y vicepresidente segundo del Ejecutivo regional, , que ha coincidido en afirmar que esos 120 millones son un presupuesto de partida para que “en próximas elecciones decidir si se necesita más o menos”.

“Me gustaría pensar que se necesitará menos porque eso significaría que mucha gente ha dejado de estar en situación de pobreza energética, de no tener una casa o de no necesitar una renta porque ha encontrado una trabajo”, ha manifestado.

Luego de abundar en que el gran éxito de una política social sería no tener que atender a demasiada gente, ha defendido que a su formación no le preocupa tanto “el gasto como la implementación de las políticas, que son absolutamente novedosas en el conjunto de España”.

“En eso no sé si quizá Castilla-La Mancha va a ser un laboratorio o un experimento, pero toma la iniciativa y espero que se replique en otros lugares”, ha apuntado .

, VIVERO PARA EL GOBIERNO

En otro orden de cosas, preguntado sobre si la universidad, de donde proceden él y Herranz, es un vivero para el Gobierno regional, Molina ha defendido que aunque los profesores de universidad o científicos, como Echenique —en referencia al secretario de Organización de Podemos, presente en el acto— “tienen la imagen de estar encerrados en una especie de torre de marfil y sin contacto con los ciudadanos, los estudiosos de las ciencias sociales y educación tienen un contacto muy directo con la vida de la gente”. “Por ello no me parece nada extraño que al final se puedan dar pasos a la política. Es una riqueza”.

“Hemos defendido que la política no la deben hacer solo los políticos profesionales y que pasaremos por aquí temporalmente para poner eso que hemos aprendido en juego para aprender también nosotros cosas que nos permitirán seguir investigando en nuestra carrera profesional”, ha concluido.