Las oficinas de la antigua Dirección General de Juventud, sitas en el nº 43 de en Toledo, donde están situados los Servicios Centrales de Juventud dependientes de la Consejería de Empleo están técnicamente cerradas desde el pasado 5 de agosto por un corte de luz.

La totalidad de la plantilla, unos 40 empleados públicos, están literalmente en la calle a la espera que se restablezca el suministro de energía eléctrica.

La empresa suministradora cortó la luz y dejaron de estar operativos todos los servicios: teléfonos, la red, ordenadores y aire acondicionado (la temperatura en las oficinas ronda los 45 grados).

Todo se origina por un problema de impagos de recibos, derivado de la gestión administrativa entre la Junta, el propietario del inmueble y la empresa suministradora.

Lo increíble del caso es que la no sea capaz de gestionar soluciones y haya permitido que esto desemboque en el cierre de servicios, empleados públicos que no pueden desarrollar su trabajo, usuarios sin atender y una imagen lamentable de lo público.