El director de la (OIT) para España, , ha estimado que los efectos que la digitalización y la transición ecológica tendrán en el mercado laboral podrían afectar a unos mil millones de trabajadores en todo el mundo y que en el caso de España podrían verse aquejados entre siete y nueve millones de asalariados.

Nieto ha realizado estas manifestaciones en , donde se ha celebrado el ‘II Encuentro Universitario sobre el Futuro del Trabajo’ que prepara un congreso nacional, que se tendrá lugar en febrero en , con motivo del centenario de la OIT y al que el gobierno, agentes sociales y universidad aportarán cuestiones.

Y es que, según ha explicado Nieto en declaraciones a los medios antes de participar en este encuentro al que ha asistido la secretaria de Estado de Empleo, , en la celebración del centenario de esta agencia de la la comunidad internacional le ha encargado realizar un estudio de lo que va a ser el trabajo a lo largo de este siglo que aborda, entre otras cuestiones, los efectos de las nuevas tecnologías y la robótica y si el cambio climático y la transición ecológica van generar o destruir empleo.

“Para responder a todas estas cuestiones hemos lanzado un debate mundial que está dando algunas claves, en el que participan la OIT, los gobiernos, las organizaciones empresariales y sindicales y las universidades y que está teniendo lugar en más de 100 países sobre el futuro del trabajo”, ha explicado Nieto.

NUEVAS PROFESIONES

Dicho esto, ha alertado de que ese cambio va a afectar a unos mil millones de trabajadores en todo el mundo. En el caso de España, podrían verse afectados entre siete y nueve millones de asalariados, ha aseverado Nieto, que ha defendido que el 60-70 por ciento de niños que ahora están en escuela trabajarán en profesiones que ahora no existen.

En cuanto a los efectos de la transición energética, la OIT estima que de aquí al 2030 va a crear un total de 24 millones de nuevos empleos pero también va a provocar la destrucción de seis. “Aunque se crearán más de los que se van a perder habrá que preocuparse de cómo organizar la transición de los empleos que se van a destruir y eso implica un sistema fuerte de protección social y un cambio educativo muy importante”.

En el caso de España, donde Nieto ha recordado que la transición energética está en la agenda del Gobierno, ha señalado que aunque la llegada del coche eléctrico afectaría al sector del automóvil, favorecería que España deje de ser dependiente de la energía exterior, al tener gran riqueza en fuentes renovables, y podría ser autosuficiente.

“Si estas transiciones se hacen de manera justa, entendiendo los empleos que se van a crear y sabiendo mitigar los efectos negativos sobre los empleos que ese van a perder, España ganará”, ha defendido Nieto.

ALARGAR LA ETAPA EDUCATIVA

En toda esta transformación, ha proseguido, el sistema educativo tiene que atender esa realidad y que España tiene que estudiar sus desafíos. “Ya no puede haber un sistema educativo que termine a los 26 años. Se tendrá que prolongar a la vida activa de los trabajadores e incluso después, con la jubilación activa.

“Desde la OIT vamos a hacer un estudio cualitativo para España, ya se ha hecho el mundial, para conocer qué sectores se verán afectados y beneficiados de esa transición y cuántos nuevos van a surgir”, ha explicado Nieto, que ha añadido que dicho estudio podría estar finalizado en primavera de 2019.

Respecto a la robotización y automoción, y tras precisar que no solo sustituirá a personas sino también tareas de gestión y creatividad, el director de la ha afirmado que España, en este campo, “no está a la vanguardia mundial, pero tampoco a la retaguardia”.

“Tiene industria tecnológica avanzada, algunas compañías líderes a nivel mundial y una universidad que aporta un conocimiento importante. Está en una situación media-alta para hacer una trasformación tecnológica en el contexto mundial. Ahora depende de los responsables políticos, sindicales, empresariales y universidad”, ha terminado precisando.