Así lo ha resaltado el secretario general de CCOO-Industria, , tras la celebración de la primera de las dos jornadas que el sindicato ha dedicado hoy y dedicará mañana a “reflexionar sobre los problemas, las necesidades, fortalezas, oportunidades y debilidades del desarrollo rural en Castilla-La Mancha”, enmarcadas en la convocatoria del para promover “la participación de sindicatos de trabajadores de los sectores agroalimentario y medioambiental para la realización de proyectos de especial interés para el desarrollo y mejora de los trabajadores de los citados sectores”.

La jornada de hoy se ha centrado en el análisis de las situaciones de explotación laboral y de fraude que se siguen produciendo en el campo de CLM, especialmente durante las campañas agrícolas que en la región reclaman la fuerza laboral de decenas de miles de trabajadores temporeros; de sus causas y de las fórmulas para combatirlas y erradicarlas.

“Todos los participantes reconocen que el problema existe y que requiere la actuación consensuada no sólo de las administraciones central y autonómica y de la Inspección sino también de los agentes sociales, sindicatos y patronales; así como de la concienciación de los empresarios agrícolas y de la sociedad en su conjunto”

Eduardo del Valle centró su intervención en explicar la actuación directa de la JCCM en materia de prevención de riesgos laborales, cuyo control permite en numerosas ocasiones desvelar no sólo incumplimientos en esta materia sino también otros en contratación, fraudes a la seguridad social o directamente situaciones de explotación.

José Herrera reconoció abiertamente que la explotación laboral y la trata de personas siguen siendo una realidad en el trabajo agrario, apuntó los compromisos internacionales asumidos por el Estado español en la lucha contra el trabajo forzoso y subrayó que las directrices de OIT al respecto del trabajo decente reclaman no solo compromiso del Estado, también de los agentes sociales.

Juan Díaz Rokiski recordó que en nuestra región los incumplimientos de la legislación laboral y de seguridad social en el campo han sido generalizados hasta hace muy pocos años y que siguen sucediendo, aunque ya no de forma tan extendida. Incidió en la necesidad de concienciar, en especial a los empresarios, y apuntó algunas de las causas que a su juicio abren la puerta al fraude y la explotación, como la actuación de intermediarios.

Por su parte, la secretaria de Empleo de CCOO CLM, , destacó relevancia económica, social y laboral de las campañas agrícolas en CLM y la importancia que este trabajo estacional tiene para muchos temporeros, incluido un elevado porcentaje de inmigrantes; y advirtió de la economía sumergida, sobre la que faltan estudios y datos detallados, sigue muy presente en la actividad agraria.

, responsable estatal del Sector del Campo de CCOO- Industria, hizo hincapié en la propuesta del sindicato de establecer una Tarjeta Laboral para los temporeros del campo, al igual que existe la Tarjeta Laboral de la Construcción.

Planteó también la necesidad de que las ayudas de la PAC vayan en función no tanto de las hectáreas que se poseen como del empleo -y de la calidad del empleo- que se crea y se mantiene.

Velasco coincidió con Rokiski en la importancia de que Hacienda y la Seguridad Social “crucen sus datos” para luchar contra el fraude en la actividad agraria. Al respecto, el director territorial de la Inspección señaló que así lo hicieron en 2006 y que llamaron después a aquellos empresarios del campo en cuyas declaraciones al Fisco y a la Seguridad Social advirtieron grandes discrepancias.

No se les llamó para anunciarles investigaciones ni para imponerles sanciones; solo para advertirles de las incongruencias detectadas, pero eso fue suficiente para que en campañas sucesivas se comportaran de otra manera a la hora de dar de alta a sus trabajadores temporeros.

Finalmente, el abogado explicó el funcionamiento de los Sistemas Especiales del Sector Agrario incluidos en el RGSS. Estos “Sistemas Especiales” (hay tres) han dejado atrás el antiguo REASS, pero mantienen peculiaridades respecto al , tanto en lo que respecta a altas y cotizaciones como a prestaciones y acción protectora, siempre en detrimento de los trabajadores agrarios.

En este sentido, todos los ponentes coincidieron también en la necesidad de impulsar la contratación fija-discontinua en el trabajo agrario.