“En el 2017 la economía española ha crecido en 3,1%, los salarios en 1,4%, las pensiones en un 0,25% y los beneficios empresariales por encima del 5%. Algo no funciona, no se está haciendo un reparto justo y equitativo de la riqueza, se sigue devaluando el salario y las condiciones laborales y se apuesta por parte del gobierno en la desigualdad social. Es por ello por lo que hacemos un llamamiento a participar en la manifestación, porque para los trabajadores y las trabajadoras es tiempo de ganar”, señaló Mesas.

El fracaso de las políticas europeas en lo económico y social, que han abandonado a las personas para entregarse a los poderes económicos, fomentando la desigualdad y la pobreza, unido a las políticas de recortes y austeridad aplicadas por el bajo mandato europeo nos ha llevado a un panorama desolador de precariedad laboral, reducción de salarios, menor protección social, y pérdida de derechos y libertades.

“Por eso hay que salir a la calle este 1 de Mayo a exigir igualdad, mejor empleo, mayores salarios y pensiones dignas. Dar marcha atrás a las reformas, tanto la laboral del año 2012 como la de pensiones del año 2013.”

El último anuncio del gobierno respecto a pensiones, no se debe a otra cosa que a su debilidad política y la fuerte presión ejercida estos últimos meses en las calles por una mayoría social aplastante, pero que no viene a solucionar el fondo de la cuestión, ya que se necesita una reforma profunda que garantice el presente y el futuro de las pensiones, así como la financiación del sistema.

Necesitamos políticas claras y contundentes que radiquen la desigualdad estructural que existe entre hombre y mujeres; así como partidas económicas que permitan combatir la lacra que supone la violencia machista, estos presupuestos ni son los de la recuperación ni so sociales, ya que reducen en más de un 50% el presupuesto de lucha contra la violencia de género.

Debemos de terminar con la actitud reaccionaria de la patronal, que se resiste a la firma de un acuerdo en materia de Negociación Colectiva y de acuerdo de incremento salarial. Producimos más bienes y servicios que antes de la crisis, también los beneficios, pero se niegan a un reparto justo y de recuperación de salarios, sobre todo aquellos más bajos que han perdido más de un 20% de poder adquisitivo.