Estos hechos ocurrieron este fin de semana y se han difundido por redes sociales, lo que ha provocado miles de mensajes contra el supuesto autor del maltrato, por un conductor que se percató de la escena al escuchar el sonido de un disparo.

Por ello, este lunes, la formación política lanzó una petición de firmar para exigir al nuevo Gobierno un endurecimiento del Código Penal en los delitos por maltrato animal. En concreto, PACMA pide “que sea considerado delito maltratar a todo tipo de animales, incluidos los silvestres” y que sea castigado con una condena “mínima de dos años de prisión”.

“Que la inhabilitación para la tenencia de animales, profesión, oficio o comercio que tenga relación con ellos se establezca en un mínimo en diez años y que a las personas condenadas por delitos de maltrato animal se les inhabilite para la posesión de permiso de armas y licencia de caza”, exige la formación política.

Hasta el momento, la recogida de firmas supera las 180.000 en poco más de tres días. Además, PACMA anunció que se personará como acusación popular contra el cazador.

Por el momento, quien sí se ha personado como acusación, en este caso pública, ha sido la Fiscalía Superior de aunque no se hará el escrito de calificación con las posibles penas hasta que se termine la instrucción. Asimismo, la de Caza también anunció la presentación de una querella “por maltrato animal”, según explicaron a Europa Press.

“Lo sucedido atenta contra los principos de la caza y el bienestar animal. No queremos que se relacione estas imágenes con nosotros”, detallaron. También se ha personado como acusación la protectora ‘El Refugio’ de en el Juzgado de Instrucción número uno de Chantada tras “tener conocimiento de los hechos sucedidos en dicha localidad el sábado 30 de noviembre”.

VERSIÓN DEL AUTOR CONFESO

El autor ha asegurado a los agentes de la Guardia Civil que los hechos son ciertos pero lo hizo porque el animal era “un peligro” para los coches.

Así se recoge en el atestado de la Guardia Civil al que ha tenido acceso Europa Press en el que se explica la versión que dio a los agentes que se trasladaron al lugar de los hechos. En el informe, el hombre admite a los agentes que disparó al animal con una escopeta, que según su relato, llevaba quince días por la zona y “constituía un peligro para los vehículos”.

Por su parte, el testigo explicó que recriminó al hombre sus acciones, a lo que este le respondió que había llamado “a varios sitios para que la recogiesen” y le hicieron “caso omiso”. Tras la llamada a la Guardia Civil, testigo y autor se sentaron juntos, y allí el hombre denunciado le comentó que estaba “muy nervioso” y que iba a coger un palo para darle en la cabeza a la perra y así no sufriese el animal, lo que finalmente no hizo a requerimiento del testigo.