García-Page, en una entrevista concedida este viernes a la Cadena SER, ha apuntado que únicamente ve “electoralismo” en el desbloqueo de estas entregas “por el momento” actual. “Como estamos en elecciones permanentes, puede calificarse de electoralista, pero no me hubiera importado que Rajoy hubiera abierto la mesa para reformar la financiación autonómica y que el PP no se hubiese juntado con los independentistas para bloquear el último presupuesto”, ha señalado.

En este sentido, ha insistido en que el anterior Gobierno de “no movió papeles ni se esforzó en buscar un resquicio legal” sobre este asunto cuando gobernó con presupuestos prorrogados, insistiendo en que la financiación autonómica es “una batalla legal” que existe desde que gobernaba el expresidente ‘popular’. “Las autonomías también defendían jurídicamente cuando gobernaba el PP que son derechos adquiridos que tienen que darse”, ha apostillado.

Además, ha incidido, sobre los distintos informes relativos a esta cuestión de la Abogacía del Estado, que “no es que se retuerzan, es que no siempre está claro qué se puede hacer y depende de qué abogado del Estado lo examina”. “Lo importante es que ha habido voluntad de buscar solución a un dinero que es de las autonomías”, ha opinado.

Sin embargo, sí ha considerado que su tesis es que estas entregas a cuenta “se podrían haber cobrado antes” ya que “son una tarifa evidente, se sabe lo que corresponde a cada uno y no debiera estar al pairo de la coyuntura presupuestaria”, aunque ha reconocido que tener los presupuestos prorrogados “condiciona” porque “tenemos limitaciones cuando tenemos un gasto nuevo”.

En cuanto a los problemas generados en la región por el retraso de las entregas, ha explicado que “como son ingresos previstos sufre todo”. “El 80 por ciento del gasto libre es gasto social en Castilla-La Mancha, dedicamos mucho y por tanto lo que más se resiente es eso”, ha concluido.