El presidente regional ha realizado estas manifestaciones durante el acto de toma de posesión del nuevo Ejecutivo, donde ha defendido que puede entender que realice este planteamiento con “buen ánimo económico, con cierto optimismo”, aunque, a su modo de ver, resulta “difícil de entender, salvo que alguien lo que esté persiguiendo es que esta sea la meta final de la recuperación y se condene a un alto porcentaje de ciudadanos a ser víctimas crónicas de la crisis”.

“No me puedo resignar a la idea. La deriva social de la crisis económica tiene todavía muchos peldaños por subir en la escalera de la recuperación”, ha insistido el presidente castellano-manchego, que ha incidido en que la prioridad de su Ejecutivo es que la recuperación económica llegue “por igual a todos los castellano-manchegos, que la igualdad de oportunidades sea efectiva y no haya sociedad dividida”.

“Mi prioridad son los cientos de miles de personas que están necesitados de que alguien les saque de esa cuneta”, ha concluido.