En declaraciones a los medios sobre este asunto en el Hospital Mancha Centro de Alcázar de , en el que ha inaugurado un nuevo equipamiento de TAC, García-Page ha señalado que el hecho de que el TSJCM “diga que se está incumpliendo con total claridad la normativa de seguridad nuclear tendría que ser motivo suficiente para que el abandone el proyecto”, ha recalcado.

A su juicio, “decir, como dice el tribunal que no existe agua, es decir que este proyecto es una enorme patraña. No solo fueron a elegir un mal sitio, sino que además se ha gestionado de forma chapucera”. Ha pedido “con claridad” al gobierno de España que “renuncie y abandone ese proyecto. A estas alturas solo significa un derroche de tiempo y de miles de millones para las arcas públicas de todos los españoles”.

En este sentido, ha criticado que “si se empeñan en mantener un proyecto mal planteado, chapucero, ilegal y nefasto, solo puedo entender que hay razones inexplicables para mantener un negocio de esta magnitud. No hay razones que obliguen a hacerlo tan mal”, ha reiterado.

PIDE “RESPONSABILIDADES POLÍTICAS”

En este sentido, el presidente regional ha pedido que “además de abandonar el proyecto, debería derivar en responsabilidades políticas a quien ha estado malgastando el dinero de los españoles de la forma que lo han hecho con Villar de Cañas” y ha asegurado que no van a parar “hasta conseguir que el Gobierno renuncie a un proyecto nefasto para la salud de la gente, para la seguridad, para la economía de país y para el derecho como viene reflejado en el TSJCM. Estamos contentos pero me hubiera gustado mucho no tener que llegar a este punto”, ha declarado el presidente.

Según ha comentado, este es “un agujero que puede costarle a los españoles entre 9.000 y 10.000 millones de euros. Tal y como está planteado técnicamente, haría muy bien el Gobierno en sacar la pata de donde la ha metido desde hace mucho tiempo. No es momento de cabezonerías absurdas. Algo se esconde detrás de este proyecto con tan poco consenso social. Es hora de que expliquen ya los muchos millones que se han gastado y evitar que se malgasten más millones de euros que pueden traer pobreza e inseguridad”, ha dicho.

Por último, García-Page ha defendido que “alguien tiene que tomar la decisión de abandonar esto” pues no le cabe en la cabeza “un proyecto tan absurdo”, convencido de que “seguir hacia adelante sería prevaricar”.

Concluyendo sus declaraciones, ha afirmado que “el Gobierno debe reconocer lo mal que se han hecho las cosas, y eso importa más que exigir una dimisión. Todavía estamos pidiendo facturas de este proyecto y hoy me conformo con que el Gobierno de España abandone este proyecto para proteger la zona desde el punto de vista ambiental. Solo pueden dar que pensar muy mal a todo el mundo si siguen insistiendo en este proyecto”, ha finalizado.