Así se ha pronunciado durante un foro de debate sobre innovación, donde ha insistido en que este “acuerdo sensato” ha de recoger igualmente la posibilidad de utilizar desaladoras, algo posible tras “una inversión de 600 millones de euros” comandada por la socialista desde instituciones europeas.

“Esto permite al Levante utilizar un agua que no va a acabarse, como es la del mar. Hay que llegar a un acuerdo que ponga en su sitio las cosas con sentido común”, ha dicho García-Page, quien propone “dar la vuelta” a la situación y que sea el agua trasvasada la que se utilice “de forma excepcional”.