En una rueda de prensa, García-Page ha considerado que con el cambio de Gobierno en La Moncloa hay una nueva determinación en cuanto a la gestión hídrica, lo que supone un tren que Castilla-La Mancha “no va a perder”.

“Van a cambiar muchas cosas en la política del agua en España, siempre con tacto y con cintura política”, ha manifestado, asegurando que es “razonablemente optimista”.

En este punto, ha reparado en que toda vez que este lunes se presentó el borrador del Pacto del Agua en Castilla-La Mancha, desde el Levante han empezado “los insultos”.

Por ello, ha pedido “tranquilidad, serenidad y respeto a todos los que tienen intereses en el agua”. “Que respeten nuestra posición, que es unánime”.