Durante la gala anual de los premios Castilla-La Mancha, García-Page ha calificado como “grave” que solo algunos defiendan a su territorio mientras “el resto está de brazos cruzados”.

“La diferencia no nos hace más débiles, la desigualdad sí y el que la confunde o quien quiere la diferencia para convertirse en algo privilegiado, o ser más, o tener más, no sólo va contra el ideario cristiano, sino también contra el que me hace a mi estar en la política”, ha apuntado.

Además, ha insistido en que ese extremo “va en contra del concepto elemental de unidad”. “Parece bastante absurdo que en España se discuta este asunto cuando la estamos reclamando en Europa el mundo entero”, ha zanjado.